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domingo, 22 de mayo de 2016

Procedimientos y tecnicas terapéuticas en procesos de duelo

tecnicas terapeuticas en procesos de duelo

Todos los humanos sufren en mayor o menos medida el duelo por una pérdida. En cualquier sociedad de cualquier parte del mundo se produce un intento casi universal por recuperar el objeto perdido, y/o existe la creencia en una vida después de la muerte donde uno se puede volver a reunir con el ser querido. El duelo es una cuestión muy compleja y se experimenta de muchas y variadas formas, muchas enfermedades psiquiátricas son la expresión de un duelo patológico, dichas enfermedades incluyen en muchos casos estados de ansiedad, depresión, histeria e incluso más de un tipo de trastorno de personalidad.

El objetivo global de la psicoterapia en procesos de duelo es ayudar al superviviente a completar cualquier cuestión no resuelta con el fallecido y a ser capaz de decir un adiós final, para ello, debemos completar el siguiente procedimiento:

1. Descartar enfermedades físicas: Aunque algunos síntomas aparecen como equivalentes del duelo, no ocurre con todos ellos y no se debería empezar nunca una terapia en un duelo en el que el síntoma físico sea el factor más destacado a no ser que se pueda excluir plenamente que hay una enfermedad física detrás del síntoma.

2. Establecer el contrato y la alianza terapéutica: El paciente está de acuerdo con volver a explorar su relación con la persona o personas implicadas en la pérdida previa. El terapeuta refuerza la creencia del paciente de que esto será beneficioso, y coincide con él en que ésta es una área que vale la pena explorar. Las relaciones pasadas se exploran sólo si afectan directamente a la respuesta al duelo actual.

3. Revivir recuerdos del fallecido:  Quién era, cómo era, qué recuerda el cliente de él/ella, de qué cosas disfrutaban juntos, etc. Es importante empezar a construir un entramado preliminar de recuerdos positivos que ayuden al paciente, más adelante, si se resiste a experimentar algunas de las emociones más negativas. En las primeras sesiones se dedica un tiempo considerable a hablar del fallecido, particularmente de las características positivas, cualidades y actividades agradables que el superviviente compartía con él. Gradualmente se habla de algunos de los recuerdos más “mezclados”.

 Finalmente se anima a la persona a comentar recuerdos llenos de dolor, enfado y desilusión.

Si el paciente viene a buscar tratamiento consciente sólo de los sentimientos negativos, el proceso se hace el revés y se revisan los recuerdos positivos y las emociones sólo sin pocos.

Si hay múltiples pérdidas se ha de trabajar con cada una separadamente. En general, es mejor explorar primero la pérdida que se cree que tiene menos factores que la complican.

4. Afrontar el afecto o la ausencia del mismo que provocan los recuerdos: Se puede trabajar gradualmente explorando los sentimientos más ambivalentes y, finalmente, ayudando al paciente a estar en contacto con sus sentimientos de enfado. Ver que esos sentimientos no excluyen los positivos y viceversa, y ser capaz de expresarselos a su hijo/a difunto.

También puede surgir cuando se estimulan los recuerdos del fallecido es la culpa. Una vez se identifica la culpa, es importante ayudar a la persona a confrontarla con la realidad, gran parte de la culpa es irracional y no se aguanta al confrontarla con la realidad.

Parte de la culpa puede ser real. Es importante, cuando se trabaja con culpa real, incluir la búsqueda y la concesión de perdón entre el fallecido y el paciente. Para facilitar esto, pueden ser útiles ciertas técnicas de roles playing y de imaginación.

duelo



5. Explorar y desactivar objetos de vinculación: Objetos simbólicos que guarda el superviviente y le permiten mantener externamente la relación con el fallecido. Los objetos pueden dificultar la realización satisfactoria del proceso del duelo.

Generalmente, los objetos de vinculación se eligen de una de las cuatro áreas siguientes:
Alguna pertenencia del fallecido, algo que llevaba puesto como un reloj o un pieza de joyería;
Algo con lo que la persona fallecida amplió sus sentidos, como una cámara, que representaría una ampliación visual;
Una representación del fallecido, como una fotografía;
Algo que estaba a mano cuando se recibió la noticia de la muerte o cuando la persona en duelo vio el cuerpo del muerto.

6. Reconocer la finalidad de la pérdida. Es importante ayudar a dichos pacientes a evaluar por qué no pueden reconocer el final de su pérdida.

7. Tratar la fantasía de acabar el duelo. Es útil hacer que los pacientes exploren sus fantasías sobre cómo sería acabar el duelo o qué implicaría para ellos. ¿Qué perderían al acabarlo? Aunque es un procedimiento bastante simple, ofrece resultados fructíferos.

8. Ayudar al paciente a decir un adiós final. Decir adiós a un ser querido que ha fallecido puede ser algo confuso para algunas personas.

Se trata de decir adiós al deseo de que el fallecido esté vivo, de que esté aquí conmigo, y adiós a la fantasía de que puedo recuperar alguna vez a la persona perdida. Este proceso sitúa al fallecido en un lugar menos central en la vida del superviviente, de manera que éste puede continuar su vida.

Se puede hacer gradualmente durante el curso de la terapia. En cada sesión se anima al paciente a decir un adiós temporal al fallecido, “adiós por el momento” que finalmente lleva al punto de decir un adiós final cuando la terapia llega a su fin.

Es importante que el terapeuta deje al paciente tomar la iniciativa en este proceso preguntándoles si está preparado para decir adiós.

TÉCNICAS ÚTILES

1. El lenguaje evocador: El asesor puede usar palabras duras que evoquen sentimientos, como por ejemplo, “tu hijo murió” versus “perdiste a tu hijo”. Este lenguaje ayuda a la gente aceptar la realidad que rodea a la pérdida y puede estimular algunos de sus sentimientos dolorosos. También puede ser útil hablar del fallecido en pasado: “su marido era...”.
2. El uso de símbolos: Hacer que el cliente traiga fotos del fallecido a las sesiones. Esto no sólo ayuda al asesor a tener una sensación más clara de quién era dicha persona sino que, además, crea una sensación de inmediatez y un enfoque concreto para hablar al fallecido en vez de hablar de él. Otros símbolos que me han resultado útiles son cartas escritas por el fallecido, cintas de casete o de vídeos suyas y artículos de ropa y joyería.
3. Escribir: Hacer que el superviviente escriba una o varias cartas al fallecido expresando sus pensamientos y sentimientos. Esto le puede ayudar a arreglar los asuntos pendientes y a expresar las cosas que necesite decirle. Llevar una diario explicando la experiencia del duelo o escribir poesía también puede facilitar la expresión de sentimientos y dar significado personal a la experiencia de la pérdida.
4. Dibujar: Al igual que la escritura, hacer dibujos que reflejen los propios sentimientos y experiencias con el fallecido son también útiles. Ésta es una técnica muy buena para usar con niños, pero también funciona con adultos.
5. Role playing: Ayudar a las personas a representar diferentes situaciones que temen o sobre las que se sienten molestas es una manera de desarrollar sus habilidades, algo que es muy útil al trabajar con la tarea III. El asesor puede participar en el role playing ya sea como facilitador o para modelar posibles conductas nuevas en el cliente.
6. Reestructuración cognitiva: Aquí el supuesto subyacente es que nuestros pensamientos influyen en nuestros sentimientos, sobre todo los pensamientos encubiertos y el habla interna que fluye constantemente en nuestra mente. Al ayudar al paciente a identificar estos pensamientos y contrastarlos con la realidad para ver su precisión y sobregeneralización, el asesor puede ayudar a reducir los sentimientos disfóricos que provocan ciertos pensamientos irracionales, como “nadie me volverá a querer de nuevo”, un pensamiento que ciertamente no es probable en el presente.
7. El libro de recuerdos: Una actividad que puede realizar la familia conjuntamente es hacer un libro de recuerdos sobre el fallecido. Este libro puede incluir historias sobre los acontecimientos familiares, cosas memorables como instantáneas y otras fotografías y poemas y dibujos realizados por diferentes  miembros, incluidos los niños. Esta actividad puede ayudar a la familia a recordar viejas historias y finalmente, a elaborar el duelo con una imagen más realista de la persona muerta. Ademas, los niños pueden volver a revisarlo para reintegrar la pérdida en su vida de crecimiento y cambios.
8. Imaginación guiada: Ayudar a la persona a imaginar al fallecido, ya sea con los ojos cerrados o visualizando su presencia en una silla vacía, y animarle a decirle las cosas que siente necesidad de decirle, es una técnica muy poderosa. El poder viene, no de la imaginación sino de estar en el presente, y de nuevo, hablar con la persona en vez de hablar de la persona.

Luto gestacional: La cuna vacía


Luto gestacional: La cuna vacía

     Cuando se produce una pérdida durante el embarazo, la vida y la muerte caminan juntas. Es una paradoja para la que nadie está preparado y por eso es tan delicado saber qué decir o hacer. Tampoco existen rituales religiosos que legitimen, faciliten y reconforten a los progenitores. Los familiares y amigos evitan hablar del tema por temor a causar más dolor que beneficio. Mientras, los padres viven su experiencia en soledad.

    La pérdida de un hijo es un suceso para el que la naturaleza no nos ha dado herramientas. Para la madre, la sensación de haber tenido un bebé dentro de su vientre y no tenerlo en brazos se traduce en un sentimiento confuso. Su cuerpo le dice que acaba de ser mamá, pero no tiene un hijo al que abrazar. Sus pechos pueden rebosar leche, pero no hay bebé al que amamantar. El padre, por su parte, suele ver como sus sentimientos son, en ocasiones, ignorados, ya que se tiende a centrarse en el dolor de la madre y a olvidar que él también ha perdido a su bebé. Por ello, es importante recordar que el padre también necesitará apoyo y comprensión.

      Puede suceder que, dentro de la propia pareja, cada miembro tienda a manifestar su dolor de manera diferente, o incluso a no mostrarlo abiertamente. Esto no quiere decir que no lo sientan en lo más profundo de su ser, sino que las maneras de llevar el duelo pueden diferir considerablemente entre ambos. Mantenerse unidos, apoyarse el uno al otro y comprender la diferencia en ese sentido resulta especialmente importante para sobrellevar la pérdida y enfrentarse al día a día.

     De todas las concepciones que se producen, el 43 por ciento no llega a alcanzar las 20 semanas de gestación. De éstos, el 75 por ciento de las pérdidas se producen antes de la implantación, tan temprano que ni las mujeres sabían que estaban embarazadas. Sólo el restante 25 por ciento se reconoce clínicamente.

Clasificación de pérdidas de embarazo según la edad gestacional

Aborto:  es la pérdida del embarazo antes de que sea viable. Se considera que con certeza es no viable cuando no alcanza las 20 semanas de embarazo. Entre las 20 y las 24 es «probablemente inviable». Para que se llame aborto, cuando ha nacido ha de pesar menos de 500 gramos. Se llama aborto precoz el del primer trimestre (muerte de un embrión) y tardío, el del segundo trimestre (muerte de un feto, desde las 13 semanas).

Muerte fetal: es la denominación que se suele utilizar para pérdidas de embarazos de más de 20 semanas. En sentido amplio, muerte fetal es la muerte de un feto, es decir, a partir de las 13 semanas, ya que, al cumplir 13 semanas el embrión pasa a llamarse feto. Por ello, muerte fetal temprana y aborto tardío son sinónimos (pérdidas entre 13 y 20 semanas). Muerte fetal tardía es la que ocurre en el tercer trimestre (después de cumplir 28 semanas) o, más exactamente, cuando el feto muerto pesa más de 1.000 gramos.

Muerte perinatal: incluye la muerte fetal tardía, la muerte durante el parto y la muerte neonatal precoz. La muerte neonatal precoz es la muerte en los primeros 7 días desde el nacimiento (en contraposición a muerte neonatal tardía, que es la que ocurre entre los 7 y los 28 días tras el nacimiento).

Principales causas de muerte del neonato

Según los trimestres, las principales causas de pérdida de embarazo son:

 1er trimestre: causas genéticas.
 2º trimestre: causas infecciosas.
 3er trimestre: causas umbilicales (accidentes con el cordón umbilical).

Abordaje psicológico

La cuna vacía
La mujer que ha sido diagnosticada con una muerte fetal in útero, en estos momentos, sentirá una mezcla de emociones: rabia, conmoción, confusión, desengaño. La pregunta más importante es por qué ha muerto el bebé, y a veces no puede ser respondida inmediatamente. En los casos en los que hay tiempo hasta que el parto comience, aunque es duro, puede darse la posibilidad de que piense sobre los próximos días, que serántan importantes para su vida.

La mujer debe saber que en todo momento ella tiene el control sobre su parto y puede desarrollar el plan de parto que ella prefiera. Éstos son algunos de los asuntos sobre los que la mujer se puede plantear decidir:

  • Quién le gustaría que estuviera presente en el parto.
  • Si le gustaría bañar al bebé.
  • Si le gustaría que otras personas allegadas vieran y sujetaran al bebé cuando nazca.
  • Si le gustaría llevarse una cámara de fotos para sacar fotos del bebé.
  • A quién le gustaría informar de la tragedia.
  • Si desea y cómo la organización de algún ritual o funeral.

     Los padres que han sido afectados por la muerte de su bebé durante el embarazo, o poco después, se ven enfrentados a un montón de decisiones en los instantes o días siguientes a la muerte. 

En estos momentos es comprensible que ellos encuentren muy duro asumir la realidad de lo que está pasando y que no sepan lo que hacer. Pero la memoria del corto tiempo que van a tener con su bebé para despedirse es muy importante para el resto de la vida. Todas las decisiones que deberán afrontar son muy personales; no hay nada correcto ni incorrecto y nadie puede decirles lo que es mejor para ellos.

Ver y sujetar al bebé

Muchos padres han percibido que el hecho de sujetar a su bebé les ha servido para confortarles en unos momentos de intenso shock. Pero cada persona es diferente y tiene que encontrar lo que es mejor para sí misma. Esto también es válido para otros miembros
de la familia, como sus hermanos/as o abuelos. Al dejarles sujetar al bebé se les puede ayudar a que sea más fácil superar la pérdida.

Vestir y bañar al bebé

Los padres pueden elegir vestir y bañar al bebé ellos mismos, e incluso dejar un muñeco o foto junto al pequeño. 

Dar nombre al bebé

De esta manera su existencia se hace más real, tanto para los padres como para el resto de sus familiares y amigos. Incluso pueden hacer que el bebé sea bendecido si es lo que desean. Si ya tenía elegido un nombre para el bebé, probablemente es mejor que usen ese nombre y que no lo guarden para otro hijo en el futuro. Es recomendable que, en la mente de todos, este bebé tenga su propia identidad. Lo contrario puede llevar a un deseo de sustituirlo. Un error habitual de los padres es tratar de reemplazarlo y poner al siguiente el nombre que deseaban para éste. Es un error, porque, de alguna forma, está predisponiendo al nuevo a tener que llenar un hueco o suplir unas expectativas.

Esto no quiere decir que, por el contrario, no se deba respetar el deseo de muchos padres de no poner nombre a este bebé. 

Otros hijos y familia

Si existen otros hijos, se debería considerar la posibilidad de dejarles ver y tener a su hermano/a. Aunque puede parecer duro, puede que se sientan mejor al ver que su hermano/a era real y no asustaba. A veces, la imaginación de un niño sobre algo que no ha visto puede ser peor que la realidad. Ver y tener en brazos al bebé podría hacer que la muerte fuera más fácil de aceptar a largo plazo. Presentar el bebé al resto de la familia más
allegada puede ayudar a sentir al bebé como parte de la familia y ayudar a que se apoyen unos a otros durante el duelo.

Crear memorias

Si los padres no son partidarios de tomar fotos en esos momentos, muchos hospitales pueden hacerlas y guardarlas, por si cambiaran de opinión en el futuro.

Recuerdos

Muchos padres perciben que guardar recuerdos del bebé que puedan ver y tocar les ayuda en su duelo. Ejemplos de recuerdos que se pueden guardar son: pulsera de identificación, un mechón de pelo, huellas de las manos y pies, la manta en la que estuvo envuelto, las medidas de peso y longitud, una foto de ecografía, las tarjetas de las flores que recibió. Algunos hospitales tienen libros de memorias diseñados especialmente para guardar este tipo de cosas.

Tener una copia de la historia clínica del embarazo/parto

Algunos padres pueden encontrar beneficioso tener un registro de la vida del bebé.

Hablar con alguien

Con amigos y familiares, profesionales dedicados a esto y organizaciones de afectados. Conocer a otros padres que han pasado por una situación similar puede ayudar a que sientan menos soledad. El duelo no tiene un comienzo ni un final, es un viaje por un paisaje siempre cambiante. Cuando los padres dejan el hospital pueden sentir que están saliendo como personas diferentes de las que entraron unas horas o días antes.

Dejar el hospital sin un bebé que llevarse a casa es el primer paso difícil en el viaje del duelo. Hombres y mujeres tienden a tener formas diferentes de sufrir su pérdida y situaciones tan trágicas pueden tener un impacto en su relación. Después de haber perdido un bebé, el momento y el seguimiento de futuros embarazos será un asunto muy sensible para los padres. 

Si deseas mas información de este importante tema, descarga aquí el libro PDF "La cuna vacía".

El Eneagrama de la Personalidad

Claudio Naranjo en el X Congreso Internacional de Gestalt organizado por la Asociación Gestáltica de Buenos Aires


Conferencia Carmen Vázquez (psicóloga clínica y psicoterapeuta gestáltica)



Conferencia Carmen Vázquez (psicóloga clínica y psicoterapeuta gestáltica)

Charlando con Borja Vilaseca

Así comenzó todo. Con un pitido raro en el iPhone. Era la notificación de Periscope, avisándome por segunda vez en el día que @borjavilaseca estaba transmitiendo en vivo. Ahí estaba él. Despeinado, relajado, recién levantado seguramente. Como tu, como yo, como todos. Como quien vive el despertar de una nueva etapa en su vida. Así me encontré a Borja sentado en el salón de su casa, esperando a que sus hijos llegaran del colegio. Así volví a confirmar que es una persona libre del temor a las críticas. Totalmente cómodo con su ser. Sin temor al qué dirán. Borja no paraba de hacernos preguntas sobre su nuevo descubrimiento: la red social de Periscope. ¿Que cómo era que salían esos corazones a la derecha de la pantalla? ¿Que qué pasaría si en ese momento tuviera una llamada entrante? Y entre pregunta y descubrimiento nos iba saludando a los no más de cinco seguidores que nos conectamos en ese momento a su transmisión en vivo. Algunos le pedían que diera una charla TED. Yo comencé preguntándole por sus razones por las cuales dejó de colaborar con el diario El País.
Pero de repente sucedió algo curioso. Nadie decía nada. Nadie preguntaba nada más. Ahí estaba yo, del otro lado de la pantalla, viendo a un Borja relajado, pasando el rato, sentado en el sofá del salón de su casa. Y por un momento sentí que estábamos los dos solos, frente a frente. Entonces pensé: vaya estupidez tener por primera vez a Borja delante de mi y quedarme callado (carcajadas nerviosas). Al final me atreví y le pregunté: Borja, ¿cómo hago para terminar de escribir mi primer libro? Soy incapaz de hacerlo. ¿Por qué no das un taller on-line para personas que tenemos un libro en mente, pero somos incapaces de darle forma? En eso se hizo un pequeño silencio y escuché: Hola @talentoenretail. Y de repente, con toda su experiencia como escritor, como periodista, con un montón de libros a sus espaldas y cientos de artículos escritos para diarios nacionales, ahí tenía yo a Borja Vilaseca hablándome desde donde siempre habla, desde el corazón, regalándome sus mejores consejos.
Yo no me lo podía creer. Salté de la mesa para coger un folio el blanco y tomar notas apresuradamente. Borja no paraba de hablar. La experiencia en Periscope es rara, porque no es una videoconferencia, no ves a la gente que te está escuchando. Te imaginas que están ahí, pero no sabes si se están sacando un moco o de plano te han dejado hablando solo. Yo lo más que hacía para que la duda no interrumpiera su discurso, era mandarle corazones de «me gusta» para que supiera que me estaba encantando lo que compartía conmigo. Y de vez en cuando un apresurado OK para hacerle saber que estaba de acuerdo, mientras él terminaba sus frases diciendo: -¿si me explico?-. Al final de este relato podrás ver la foto de la apresurada nota que fui escribiendo. Pero si me gustaría profundizar en sus consejos y añadir algo más de la gran sabiduría que he sacado de Steven Pressfield y su libro “La Guerra del Arte” y de los sencillos pero majestuosos consejos que recibí de mi querido Borja. Porque como leerás a continuación, Borja y Steven coinciden en varios asuntos clave.



LO QUE SEA QUE ESCRIBAS, QUE SEA DIGNO DE TI

Me habría gustado dejarte tan sólo con el mensaje romántico de lo importante que es ser auténtico, pero mientras Borja seguía hablando yo no paraba de reflexionar en los últimos textos que había escrito para mi libro. Mi crisis creativa era tal, que había abandonado la estructura inicial y me había planteado escribir artículos de fácil lectura para los seguidores de mi blog y que luego estos me ayudaran a rellenar las partes flojas de un libro que en ese momento ya no tenía ni pies ni cabeza. Había comenzado a escribir para empatizar con la pereza que tienen los usuarios por leer, en lugar de defender mis porqués.
«Lo que sea que escribas, que sea digno de ti»Borja Vilaseca

EL REGALO

Ya para terminar, quiero regalarte a ti también los 12 puntos que aprendí hoy de Borja Vilaseca, un verdadero obsequio, para retomar la escritura de mi primer libro. Espero que te sirvan a ti también.
  1. Pregúntate para quién escribes

  2. Asegurarte si estás escribiendo desde el miedo o desde el amor

  3. Ten claro el problema del lector

  4. Se empático

  5. Tómate el primer Jin Tonic

  6. Define la estructura, el índice y haz lluvia de ideas

  7. Crea el prólogo – habla de tus porqués –

  8. Divídelo en partes (tres está bien), y capítulos, y subcapítulos

  9. Tómate el segundo Jin Tonic.

  10. Documéntate, subraya tus lecturas, toma notas.

  11. Escribe a través de ti, para los demás.

  12. Lo que sea que escribas, que sea digno de ti.

Charla con Borja - notas


LA TIRANÍA DE LA PERFECCIÓN

Una cosa más. No podía terminar esa fantástica Master Class sin preguntarle a Borja cómo lidiar con uno de mis verdugos predilectos: la perfección. A lo que Borja amorosamente respondió:

«Prefiero ser feliz que ser perfecto.

Subido a la rueda de la perfección, serás como un hamster. Nunca llegarás»

La perfección es como un hamster corriendo en su rueda, jamás la puedes alcanzar.
Gracias amigo

Conferencia Claudio Naranjo "El viaje interior"