bienvenido a mi blog

Encontrarás Herramientas de Psicología sencillas para aplicarlas a tu vida diaria y mejorar . También artículos interesantes para tu crecimiento personal.



Mostrando entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de junio de 2016

Las Emociones básicas




Las Emociones básicas 



infografía de las emociones psicología online laura royo

¿Cuál dirías que es la emoción que toma el mando dentro de ti?


Conocer y comprender mejor tu mundo interior te permitirá moverte con mayor seguridad y afrontar los nuevos retos que te ponga de una manera más consciente, y es que al saber dónde estás, como al llevar una brújula para poder orientarte mejor.

A lo largo de la historia se han hecho numerosos estudios para identificar y clasificar los diferentes tipos de emociones y veremos que ha resultado difícil llegar a un consenso acerca de la cantidad de estados emocionales que podemos experimentar.

Te traigo un breve resumen:
Las primeras teorías acerca de este tema vinieron de la mano de Platón y Aristóteles. Éste último intentó definir un número de emociones básicas que se pudieran considerar universales y llegó a concretarlo en catorce. Años más tarde, 1868, Charles Darwin investigó acerca de la capacidad de expresión emocional humana en comparación con la del mundo animal y definió un conjunto de manifestaciones innatas que sirven para comunicar nuestros sentimientos.

6 emociones humanas básicas:

Encontramos información sobre este tema de la mano del psicólogo Paul Ekman que en 1972 y después de realizar un estudio transcultural en una isla Papúa de Nueva Guinea llegó a la conclusión que eran seis las emociones universales fundamentales:
– Alegría: entusiasmo, felicidad, diversión, satisfacción, euforia, produce sensación de bienestar y seguridad.
– Tristeza: pena, aflicción, desconsuelo, desdicha, nostalgia, pesimismo.
– Ira: rabia, enojo, indignación, irritabilidad, cólera, resentimiento.
– Miedo: terror, pánico, desasosiego, espanto, sobresalto, aprensión, desconfianza, produce ansiedad e incertidumbre.
– Sorpresa: asombro, sobresalto, estupefacción, perplejidad, resulta transitoria y su expresión es variada.
– Asco: repugnancia, repulsión, aversión, desagrado.
Años después, Ekman amplió su lista.
Teorías posteriores de otros investigadores también coincidían en que eran seis las categorías principales.

imagen de la película Del Revés de pixar que habla de las emociones

4 emociones básicas e irreductibles:

En el año 2014 sale un estudio elaborado por el Instituto de Neurociencia y Psicología de la Universidad de Glasgow que ofrece una información diferente y afirma que sólo son cuatro las emociones fundamentales:
– Alegría
– Tristeza
– Ira
– Miedo
Con la ayuda de las nuevas tecnologías el equipo de Glasgow ha creado un software mediante una cámara que capta imágenes en 3D para investigar en detalle cuáles son los músculos de la cara que intervienen en su expresión, además de medir cuánto tarda cada uno de ellos en ponerse en funcionamiento.
Esto ha permitido observar que de las seis emociones básicas iniciales, el miedo y la sorpresa tienen en común una expresión facial inicial que involucra los mismos músculos y que consiste en abrir los ojos; y que a su vez, la ira y el asco también comparten otro gesto inicial que se caracteriza por arrugar la nariz.
Estas conclusiones han permitido agrupar en dos grupos esas cuatro emociones que antes se identificaban por separado, reduciéndolas en dos: miedo e ira.
Una de las personas responsables de este estudio, la psicóloga Rachael Jack, ha explicado que esta agrupación se relaciona a su vez con manifestaciones iniciales comunes ante señales de peligro que de manera adaptativa facilitan una rápida respuesta ante una necesaria huida.
Explicado con otras palabras, cuando abrimos mucho los ojos facilitamos que entre una mayor cantidad de estímulos e información visual; y cuando arrugamos la nariz, impedimos que entren en nuestro cuerpopartículas que puedan ser nocivas para nosotros. De esta manera ambas expresiones faciales facilitan una reacción fisiológica que resulta adaptativa para sobrevivir ante un posible peligro.
Por otro lado, según esta investigación, siguen existiendo de manera independiente la felicidad y latristeza por tener ambas una expresión claramente diferenciada en el rostro humano.

¿Entonces sólo hay 4 emociones?

No… evidentemente las personas experimentamos muchas más.
Es a partir de estas categorías irreductibles que podemos desarrollar variaciones más complejas y experimentar estados emocionales más elaborados.

Al leer este estudio seguramente hayas pensado, igual que hice yo, que la sorpresa y el miedo son diferentes y que la ira y el asco también; y así es, pero la explicación que dan a esto los investigadores es que a nivel de supervivencia biológica sólo se encuentran expresadas esas cuatro emociones fundamentales y que el resto de diferenciaciones más complejas parten de esa base.

símbolo flecha etiqueta verdeCada emoción tiene una función y un mensaje que darnos para que sepamos cómo nos sentimos ante los diferentes estímulos y situaciones que nos presenta la vida. Nos ayudan a orientarnos, protegernos, rechazar lo que no nos conviene y acercarnos a lo que nos gusta, entre otras cosas.

Escucharlas y sentirlas te ayudará a encontrar tu lugar y conocerte mejor.CLICK PARA TWITTEAR

Te recomiendo una película:

Si te resulta interesante adentrarte en el mundo emocional de una manera amena y divertida, te propongo ver un largometraje recomendado tanto para pequeños como para adultos y que fui a ver ayer al cine y me fascinó. Se llama Del Revés (Inside Out), es de Pixar y nos adentra de una manera sencilla en el maravilloso interior de nuestra mente explicado a través del caos interno que experimenta una niña. Sólo te adelanto que te ayudará a comprender mejor y reflexionar acerca de la alegría, la tristeza, la ira, el miedo y el asco.
Aquí puedes ver el tráiler:

Un saludo,
firma_LAURA_reducida

miércoles, 7 de marzo de 2012

Futurismo emocional: accediendo al futuro a través de tus sentimientos

Futurismo emocional: accediendo al futuro a través de tus sentimientos
La intuición como herramienta súper sofisticada para procesar información y traducirla en sentimientos; estos acceden al futuro con mucho mayor precisión que el análisis racional.



“El futuro ya no es lo que solía ser“

Desde tiempos inmemoriales, supongo, el ser humano ha coqueteado con una especie de aptitud psíquica que consiste en poder predecir el futuro. Y ya sea a través de taroteros, pitonisas, lectores de sueños, manos, café, e incluso espárragos, miles de personas ansían conocer lo que les depara –e incluso pagan grandes sumas de dinero a quienes les ofrecen ayudarlos–. Lo anterior resulta un tanto extraño pues, si en verdad accedieras al futuro a través de una vidente a quien recién diste unos cuantos dólares, entonces el futuro, su imagen, formaría ya parte del presente y eso llevaría, tal vez, a que ese próximo escenario se diluyera o sustituyera. ¿O no?

Pero, más allá de reflexiones semi-filosóficas sobre la añeja búsqueda del ser humano por tener acceso a los eventos que le conciernen y que, de acuerdo al modelo de tiempo lineal, aún no han sucedido, aparentemente nuestro pase de entrada al vislumbrar acontecimientos futuros, se encuentra alojado en un recipiente mucho más cercano y accesible de lo que muchos pensarían: los sentimientos.

Esta es precisamente la idea detrás de un nuevo estudio desarrollado en la Universidad de Columbia, el cual parte de la premisa que aquellas personas que confían más en sus sentimientos, tienen significativamente más probabilidades de hacer predicciones acertadas. Incluso, los investigadores que participan en el proyecto han dado a este fenómeno el nombre “efecto del oráculo emocional”. La investigación incluye el análisis de ocho estudios previos, realizados durante los últimos años, que tenían como objetivo medir el nivel de aciertos en predicciones ante eventos como la candidatura interna de los demócratas, para presidente, en 2008, el comportamiento del clima, los movimientos del índice Dow Jones, o el ganador de American Idol.

A lo largo de dichos estudios, los investigadores confirmaron que aquellas personas que depositaban mayor peso en sus sentimientos, los cuales de algún modo son causa y/o efecto de eso que llamamos intuición, habían tenido mucho mayor porcentaje de aciertos en sus predicciones que el resto. La anterior afirmación resultó de los siguientes datos: en las predicciones sobre la carrera demócrata a la candidatura presidencia, el 72% de aquellos que declararon confiar más en sus sentimientos que en las estadísticas o el contexto informativo, acertó al ubicar a Obama, y no a Hillary Clinton, como candidato; esto contra el 64% de aciertos en el grupo de personas que se mostraban escéptico ante la sugerencia de su intuición. El mismo fenómeno se repitió en el resto de los casos, ya que el grupo de los “sentimentales” fue 17% más acertado en la predicción del nuevo American Idol, y 25% en el caso del Dow Jones.

Intuición/Sentimiento sobre Estadísticas/Razón

Algo curioso es que al repasar este estudio, el cual por cierto se titula “Feeling the Future: The Emotional Oracle Effect”, podrías afirmar que la intuición es no solo más efectiva que la información cuando se trata de predicciones, sino que ambos criterios son opuestos o excluyentes. Pero lo cierto es que parece que la intuición, o los sentimientos, indirectamente también toman en cuenta, toda la información que hayas almacenado, a lo largo de tu vida, sobre el contexto dentro del cual se incluye el fenómeno a percibir. Es decir, la intuición pudiese ser una especie de recurso cognitivo, bastante avanzado, para procesar grandes cantidades de data. De esta forma, al depositar tu confianza en lo que te indican los sentimientos, no significa que estés ignorando la información que posees sobre algo, sino que simplemente estás legando a la herramienta intuitiva, y no a la racional o estadística, la tarea de digerir la información y sugerirte una respuesta.
“Cuando confiamos en nuestros sentimientos, aquello que se siente como correcto o como erróneo, resume todo el conocimiento y la información que hemos adquirido inconscientemente sobre el mundo que nos rodea. Es este conocimiento acumulado, el cual nuestros sentimientos resumen para nosotros, lo que nos permite hacer mejores predicciones. En algún sentido, nuestros sentimientos nos dan acceso a una privilegiada ventana de conocimiento e información – y a la cual un razonamiento más analítico bloquea” afirma el profesor Michael Tuan Pham.

Al comienzo de este artículo seguramente todos nos sorprendimos gratamente con el hecho de que los sentimientos son mejor brújula para adelantarnos hacia el futuro que el análisis racional o la estadística. Pero en realidad lo que es francamente maravilloso, es esta nueva concepción de la intuición como un modelo hiper-sofisticado de procesamiento informativo que, en cuestión de segundos, nos permite repasar toda la data que inconscientemente tenemos respecto a un cierto contexto. Y si consideramos que nuestro inconsciente acumula una cantidad de información mucho mayor que la que acumulamos en forma consciente, entonces resulta aún más sorprendente el mecanismo intuitivo.

Precisamente en esta nueva perspectiva cognitiva sobre la intuición radica el enorme valor, por ser algo exquisitamente novedoso, de este estudio. Ya en alguna ocasión habíamos tenido la oportunidad de hablar sobre la pre-cognición, el “arte” de sentir – no de percibir– el futuro. En 2010 hicimos alusión al trabajo de Daryl Behm, de la Universidad de Cornell, que se propuso probar empíricamente el que nuestro cerebro esta diseñado para, literalmente, sentir la totalidad de la línea del tiempo, incluidos pasado, presente, y futuro. Sin embargo, en ningún momento se había vinculado esa facultad humana con la posibilidad de que la precognición, o las regresiones, tengan algo que ver con un increíble mecanismo de procesamiento informativo.

Un par de reflexiones

Y para terminar, me gustaría compartir un un par de reflexiones: la primera de ellas es en torno a ciertas prácticas mágicas o esotéricas, diseñadas para estimular la presencia de habilidades extrasensoriales en una persona, por ejemplo, la percepción del futuro. El entrenamiento del discípulo generalmente conlleva la limpieza de ciertos conductos de percepción que han sido atascados ya sea por bloqueos culturales, por miedos, o por simple falta de uso. Y las prácticas están orientadas a liberar dichos conductos en busca de lograr una mayor sensibilidad. Esta sensibilización de algún modo esta ligada al acto de purificar el espacio que separa la mente de los sentimientos, o en otras palabras, entre más limpia sea nuestra interacción con la fuente de neustros sentimientos, más prolijo será el desarrollo extrasensorial.

La segunda de las reflexiones tiene que ver con la Teoría de la Reminiscencia que respaldaba Platón. Este filósofo griego, por cierto un destacado iniciado de las tradiciones ocultas, afirmaba que el conocer básicamente consistía en recordar aquello que el alma, previo a adherirse al cuerpo físico, había observado (básicamente toda la información existente). De acuerdo con esta teoría, la percepción sensible de los objetos despierta en el alma, por su semejanza con las ideas, el recuerdo de las ideas olvidadas. Y entre más afinada sea nuestra percepción, vinculado al diálogo intuitivo que mantenemos, mayor información directa podremos recibir, lo cual a su vez detonará mayor información “indirecta”, aquella que alguna vez olvidamos.

De esta forma, gracias a la labor de Michel Tuan, Leonard Lee, y Andrew Stephen, autores del estudio citado en párrafos anteriores, hoy podríamos postular a la síntesis de nuestros sentimientos, manifestados a través de la intuición, como un resumen acelerado de toda la información que conocemos y, por qué no, de toda la data existente. Y en caso de que esto fuese cierto, estaríamos ante uno de los más estimulantes ejemplos de una comunión perfectamente armónica entre mecanismo racionales (aunque inconscientes) y mecanismos sensitivos, lo cual, una vez más, sugiere que en algún punto no existen contrarios ni excluyentes, todo es, simplemente, la unidad.

Twitter del autor: @paradoxeparadis / Lucio Montlune