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domingo, 3 de octubre de 2010
NIÑOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES
Nuestra sociedad ha ido evolucionando cada vez en diversas área como la salud, avances tecnológicos, educación, todo en base a entregar servicios de calidad, pero esta misma calidad incluye nuestra mentalidad o mejor dicho nuestro forma de pensar con respecto a la aceptación e integración de nuestros hijos que nacen con algún tipo de discapacidad y que lamentablemente están condenados a vivir dependiendo en gran parte de los adultos porque gracias nuestra mentalidad segregadora estas personas no se vuelven autovalentes porque siempre esta ese temor a independiente pero pagando el precio a ser discriminado por una sociedad que un le falta sensibilizarse.
La integración es un tema del cual se habla mucho pero del cual se sabe poco, ya que, a diario se hacen discriminaciones tan usuales como “¿Por qué no eres como yo? o “lamentablemente tú no eres como…”, frases como estas son las que no nos permiten integrar adecuadamente, ya que, nos olvidamos de que cada uno es distinto al otro, principalmente en lo relacionado a la apariencia física, aspecto que en estos tiempos cobra gran importancia, frente a esta situación real nos queda por pensar como padres ¿somos integradores o segregadores? ¿Qué sociedad les estamos construyendo a nuestros hijos?
martes, 28 de septiembre de 2010
LA TERAPIA DE REGRESIONES Y LA CIENCIA PSICOLOGÍCA
Por psicología se entiende como la ciencia que estudia el comportamiento y los procesos mentales de los seres humanos y crea sistemas terapéuticos para solucionar esas disfunciones.
Sigmund Freud consideraba que la misión de la psicoterapia era devolver a la persona a las tristezas y dolores de la vida diaria, eso sí, con las fuerzas y estrategias suficientes para sobre llevarlas. Hoy esperamos algo más de la vida y se ha demostrado que no es una utopía que es una aspiración legítima y factible. Hasta hace muy pocos años, la psicología quiso desmarcarse de las religiones para dar énfasis a los aspectos científicos. Aquí fue donde se encorsetó en unos parámetros que ya no son válidos. Las investigaciones, sobretodo de la física y la biología avanzadas (cuántica, indeterminista, holográmica, campos mórficos, etc..), de la última mitad del siglo XX han acercado el paradigma científico a los postulados filosóficos. Cosas como: “el resultado de un experimento resulta modificado en función de quién lo observa”, empiezan a ser de dominio público igual que la teoría de la relatividad y la del bing bang.
Todo esto nos obliga a incluir nuevas variables que antes no se tenían en cuenta en los diseños experimentales de investigación. Casualmente” muchas de estas variables nuevas, ya habían sido descritas, por los sistemas filosóficos occidentales y por las filosofías orientales. La ciencia psicológica, que pretende integrar estos nuevos paradigmas se llama Psicología Transpersonal. Dicha Psicología no quiere olvidar conceptos como : espiritualidad, alma, trascendencia, así como los fenómenos llamados paranormales. Es decir, quiere tener presente, en sus sistemas terapéuticos y en sus sistemas de investigación científica, todo lo que la psicología tenía presente hasta ahora sin olvidar el alma humana.
LA TERAPIA DE REGRESIONES: UNA PSICOLOGÍA CON ALMA
El Dr. Brian Weiss y muchos otros grandes profesionales, han obrado un milagro: ha conseguido que muchísima gente conozca y hable de las regresiones, la reencarnación, etc..
Regresión, quiere decir, textualmente, el hecho de volver o regresar, puede ser a un lugar o a un tiempo pasado, puede ser a una vida pasada., a las experiencias intrauterinas, al momento del parto, a cualquier momento de nuestra existencia incluso a ayer mismo.
Lo esencial en la terapia de regresiones es que ese regreso sea terapéutico, es decir, restañe antiguas heridas
Este Doctor dice en sus libros que, en la mejor de las regresiones, hay un 30% de fantasía y un 70% de verdad pero nos es difícil distinguir entre una y otra. De hecho, la fantasía es una herramienta maravillosa, es el hilo de Ariadna que nos va a llevar a salir del laberinto. Cuando en una regresión aparece una imagen o una sensación fuera de lo esperado, muchas personas la rechazan porque no están seguras de si es realidad o fantasía. La verdad es que no importa mucho, al menos en un primer momento, lo verdaderamente importante es que nos va a llevar al nudo de nuestro conflicto, siguiendo ese hilo encontraremos los hechos, los pensamientos, los mandatos y las emociones que están en el origen de nuestras dificultades actuales. Nuestro objetivo es es descargarnos de los comportamientos que no nos sirven para ser más libres, para sentirnos mejor, más alegres, más saludables, más en paz, más seremos y más luminosos.
Antes de nacer somos plenamente conscientes de nuestras vidas anteriores, de lo que aprendimos y de lo que nos falta experimentar y aprender, y aunque al nacer olvidamos todo esto, antes de nacer nos sirve para elegir el país, la raza, la condición social, los padres y todo lo que necesitamos para seguir avanzando en nuestro camino espiritual.
La terapia regresiva trabaja con las situaciones de emergencia espiritual, es decir en aquellas situaciones en las cuales una persona comienza a sentirse disconforme con la vida que lleva. En ese caso se produce una situación de desequilibrio espiritual.
Cuando se realiza una regresión a vidas pasadas, el individuo es llevado a un estado modificado de consciencia desde el cual puede conectarse con su pasado.
Cada una de nuestras vidas es como una estancia en una escuela, donde tenemos la oportunidad de aprender y progresar, o donde debemos retornar si no aprendemos la lección. Muchos de los conflictos que no podemos resolver, tienen origen en vidas anteriores como consecuencia del www.drbonomi.com newage karma.php>karma y de nuestra necesidad de evolución espiritual, ya que mucho de lo que vivimos hoy es la repetición de situaciones ya vividas en encarnaciones anteriores, si conocemos dicha información, tenemos más posibilidades de resolver el tema en esta vida.
La terapia de regresión es en realidad una terapia que involucra el cuerpo físico denso, el cuerpo astral o cuerpo emocional, el cuerpo mental y el cuerpo espiritual, por lo cual es una forma holística de curación.
QUE SE SIENTE
Por medio de las regresiones a vidas pasadas, se puede volver a un momento en el tiempo anterior a nuestro nacimiento, como así también a recuerdos de nuestros primeros años de existencia, incluso recuerdos propios del momento de nuestra gestación.
Con la terapia de regresión partimos del aquí y ahora en busca de los recuerdos bloqueados que nos pueden ayudar a encontrar la respuesta y solución de los problemas presentes. La primera vez que se realiza una terapia de regresión generalmente el sujeto termina preguntando o preguntándose a sí mismo: ¿Es esto real, o simplemente lo inventé todo?
La psicología toda gira sobre la idea de que el inconsciente conserva mucha información traumática que puede modificar y mejorar nuestra existencia, si encontramos la forma de traerla a la consciencia, y un curso de regresiones o una terapia regresiva, trabajan sobre el mismo supuesto.
LOS CONFLICTOS
Ante la pregunta: ¿Una terapia de regresiones nos permitiría tener una vida sin conflictos?
La vida sin conflictos no existe, los problemas surgen cada día y a cada momento y son inevitables. Por eso la idea no es realizar regresiones a vidas pasadas como una forma de vivir sin problemas, sino que la terapia regresiva nos puede ayudar a veces a solucionar problemas, y a veces a convivir con problemas sin amargarnos la existencia por ello.
Cuando una persona está relajada y disfrutando, no se cuestiona ni se pregunta porqué es que se encuentra en dicha situación, solo lo hacemos cuando estamos tristes, deprimidos, frustrados, doloridos, apesadumbrados, etc.
Solo cuando sufrimos nos cuestionamos y nos preguntamos "¿porqué me sucede esto a mi?" y en el momento en que aparece dicha pregunta es cuando surge nuestra posibilidad de aprendizaje y crecimiento espiritual.
Muchos de los conflictos vividos en vidas previas, se manifiestan nuevamente en el presente como fobias y miedos de todo tipo, enfermedades, adicciones, depresiones, ansiedad, desórdenes alimenticios, problemas para conseguir pareja, y todo tipo de conflictos emocionales y familiares.
LOS RIESGOS Y LOS MIEDOS
Muchas personas temen realizar una regresión a vidas pasadas porque tienen ideas equivocadas respecto de lo que les puede suceder durante una sesión, y por esto es conveniente resaltar algunos puntos. El sujeto de una regresión a vidas pasadas, nunca pierde su consciencia, sabe donde está y con quién está hablando, aunque al mismo tiempo está viviendo situaciones de encarnaciones previas.
Al mismo tiempo que se escucha la voz de quien nos guía en una regresión, se escuchan los sonidos de la vida cotidiana.El sujeto se encuentra en estado Alfa, un estado modificado de consciencia, que se produce como consecuencia de la relajación y dentro de su mente puede ver imágenes como si estuviera soñando o imaginar cosas tal como lo hace todos los días.
Dependiendo de lo que se revive, se pueden sentir emociones, pero no se sufre, o por lo menos no más de lo que se sufre cuando se va al cine a ver un drama, ya que la persona sabe que lo que está reviviendo en realidad no lo está viviendo él ahora. Sabe que está relacionado con la historia pero lo vive como un espectador. Por otra parte las emociones que las regresiones generan son siempre sanadoras.
No se utilizan los niveles profundos de la hipnosis, ya que para que el trabajo resulte realmente positivo, el paciente debe estar consciente. Una regresión a vidas pasadas se realiza por medio de una relajación con visualizaciones guiadas.
Se puede utilizar sonido Alfa o música relajante, pero no se requiere ninguna otra cosa para acondicionar el ambiente. La persona puede decidir terminar con el ejercicio en cualquier momento. El terapeuta guía a la persona a través de sus recuerdos para que el sujeto sea quien halle las respuestas y la sanación que busca.
LAS REENCARNACIONES
Nadie sabe cada cuanto tiempo se regresa a esta vida, esto es diferente para cada uno y tiene que ver con el camino y la evolución espiritual de cada uno.
El camino espiritual es un camino grupal, realizamos nuestra evolución espiritual acompañados de una serie de almas que evolucionan junto con nosotros y entre las cuales existen deudas karmicas y afinidades especiales.
A veces uno viene como hijo de otra persona, y en la vida siguiente puede regresar como padre o como pareja o amigo, con el mismo sexo o con sexo diferente, pero de alguna forma la relación se perpetúa en el tiempo dándonos una y otra vez la oportunidad de aprender y evolucionar.
Y esto es así porque el amor no conoce la barrera de la muerte, cuando se ama a alguien se lo vuelve a encontrar una y otra vez en esta vida y en las siguientes, en este plano físico denso y en los planos superiores.
LA TERAPIA REGRESIVA
La herramienta con la cual se realizan las regresiones a vidas pasadas, es la relajación. Permite ingresar en un estado de frecuencia cerebral que es especialmente idóneo para la libre asociación del inconsciente. De esta forma, buceando en el inconsciente, se puede llegar a descubrir los episodios traumáticos no resueltos, que producen tensiones físicas y patologías de vida en vida.
Y la palabra regresión quiere decir textualmente regresar, claro que no necesariamente implica regresar a una vida pasada, puede tratarse simplemente de regresar a una experiencia en los primeros años de nuestra vida, a una experiencia intrauterina o a algo mucho más reciente en el tiempo. Nuestro subconsciente es en realidad quien decide qué es lo que necesitamos recordar para sanar.
Las terapias de regresiones abarcan al ser humano como un todo, es decir que se trata de un abordaje holístico (que considera al cuerpo físico, el cuerpo emocional, la mente y el alma) por lo cual se puede inscribir en el marco de la Psicología Transpersonal, pero no dentro de las religiones o sistemas de creencias dogmáticas.
Y como no se trata de una religión, el paciente la puede practicar sean cuales sean sus creencias espirituales.
En realidad no existen conclusiones universalmente aceptadas sobre quienes deben y quienes no deben someterse a un curso de regresiones o practicar las terapias regresivas, pero el sentido común indica que deberían evitarse para:
Los niños pequeños
Los menores que no realizan los ejercicios acompañados de sus padres
Las mujeres embarazadas
Los sicóticos y otros estados mentales alterados
Los que tienen problemas cardiovasculares
Los epilépticos
¿LOS RECUERDOS SON REALES?
Hay muchos que afirman que los recuerdos de las terapias regresivas no son más que fantasías guiadas por los terapeutas, y que en realidad se recuerdan cosas que nunca se hicieron.
A mediados de los años ochenta en los Estados Unidos se generó una gran polémica cuando una oleada de personas comenzó a recuperar recuerdos de abusos sexuales infantiles a manos de sus padres.
Los abogados se encargaron de realizar pingues negocios con esto, pero muchos honrados padres acusados de perversiones se agruparon y denunciaron que toda esa información era solo basura creada en la mente de los pacientes por los propios terapeutas. Es decir que se estaban recordando como reales, cosas que nunca habían ocurrido.
No caben dudas acerca de que la mente tiene una increíble capacidad para retener información a lo largo del tiempo, y que dicha información no se ve afectada por la muerte de las personas, puesto que la mente no se encuentra alojada en el cerebro ni pertenece al cuerpo físico, sino que se trata de un cuerpo con identidad propia que se encuentra en un nivel superior de existencia y que se denomina Manas.
Pero también es cierto que terapeutas incompetentes, dogmáticos o hiperideologizados, pueden guiar la creación de escenarios completos que nuca existieron.
Como consecuencia de esto hoy son legiones de personas las que creen recordar violaciones, actos de canibalismo, satanismo etc., sin que exista ninguna clase de evidencias de que eso se trate de verdades, y tratándose en todos los casos de cosas supuestamente realizadas EN ESTA VIDA y no en vidas pasadas.
En realidad toda terapia se apoya en dos creencias fundamentales: el paciente debe creer que el terapeuta elegido puede ayudarlo y el terapeuta debe creer que se encuentra en condiciones de ayudar a su paciente
En lo que respecta a los recuerdos inducidos por terapeutas incompetentes o inescrupulosos, la Asociación Española de Técnicas Regresivas llamada Anatheoresis ha dicho que "las técnicas regresivas están sin duda entre las terapias más útiles en el tratamiento de personas con conflictos psicológicos y/o orgánicos" pero que para que dichos beneficios puedan manifestarse, los terapeutas deben cuidarse de no inculcar creencia alguna en los pacientes, y no realizar los ejercicios con personas inconscientes.
Muchos investigadores creen que en realidad más que con encarnaciones pasadas nos conectamos con recuerdos presentes en el inconsciente colectivo, otros creen que en toda sesión de regresión nos podemos encontrar con un porcentaje de recuerdos reales mezclado con otro porcentaje de fantasía, pero en realidad lo que importa no es si los recuerdos son reales o fantasías, sino que nuestro inconsciente por medio de dichas vivencias se expresa de forma tal que de las sesiones se derivan los efectos sanadores conocidos.
Tampoco es importante con cuál vida se conecta el paciente, y en términos generales no es posible elegir conscientemente con cuál vida queremos conectarnos. Nuevamente será nuestra mente interna la que nos guiará sabiamente a los recuerdos o fantasías que necesitamos para nuestro crecimiento espiritual y desbloqueo emocional.
La Terapia de Regresiones es una forma de psicología que tiene presente el cuerpo, la mente y el alma del ser humano. Es mucho más que una moda, es un puente entre la ciencia y la espiritualidad, es una forma de curar y de reconocer la grandiosidad de nuestra esencia y de nuestra presencia.
En conclusión las terapias regresivas no deben abordarse como un mero entretenimiento que se puede realizar de cualquier forma, sino que deben abordarse seriamente como un medio de mejoramiento personal y crecimiento espiritual.
LA HIPNOSIS
El estado hipnótico es un estado de “superconcentración”, en el que la conciencia centraliza su atención sobre puntos concretos, separándolos del resto. Es como cuando hacemos pasar los rayos del sol a través de una lupa: la energía se concentra sobre un punto concreto, pero sin perderse un ápice de ella.
En este sentido es algo muy distinto del sueño. Durante la hipnosis no hay ningún tipo de pérdida involuntaria de control. Durante el estado hipnótico, el sujeto es dueño de sí mismo y no hace sino aquello que acepta hacer.
En sentido estricto, no es que una persona hipnotice a otra. Lo que sucede es que una persona entra en un estado de concentración y relajación, y otra le explica cómo hacerlo. Cualquier otra forma de entender la hipnosis es contraproducente
Según los especialistas, se trata de un procedimiento durante el cual un profesional de la salud o un investigador sugiere a una persona cambios en las sensaciones, pensamientos, sentimientos y conducta. La hipnosis no es un tipo de terapia, como el psicoanálisis, sino un procedimiento, un conjunto de técnicas que se pueden usar para ayudar a la terapia.
Puede ser aplicada tanto para curar o mejorar enfermedades, como para optimizar las condiciones físicas o mentales de las personas. Por ejemplo, se puede aplicar la hipnosis para la extracción de muelas sin dolor; también se la ha utilizado en dermatología para curar verrugas, eczemas y todo tipo de erupciones cutáneas. Asimismo con la hipnosis se puede tratar todo tipo de trastornos mentales y psicológicos, como: fobias, miedos, traumas, depresión, angustia, nerviosismo, estrés, timidez, etc
Los practicantes de la hipnosis afirman que a través de la hipnoterapia se pueden sanar enfermedades de origen psicológico, y aun trastornos orgánicos. Desde el punto de vista de ciertas teorías psicológicas (como el psicoanálisis), al recordar el origen o causa de las afecciones, se tiene la oportunidad de elaborar duelos, perdonar ofensas y enfrentar situaciones para liberar las presiones psicológicas que se manifiestan a manera de enfermedades inexistentes, las cuales no son detectadas por exámenes clínicos.
Quienes abogan por la curación hipnótica aducen que este procedimiento permite penetrar a lo profundo de la mente para hacer una regresión de memoria y descubrir el origen de los trastornos y sanarlos de raíz, usualmente mediante aceptación y perdón. Inflamaciones del colon, gastritis, dolores de cabeza frecuentes, parálisis, bloqueos de memoria, ciertos tipos de cáncer y de artritis reumatoidea, por ejemplo, podrían, según las teorías que favorecen la hipnosis, ser causados por rencores, odios, miedos y depresiones.
Se supone que a diferencia de la mente consciente, que es la que se emplea para hablar, razonar, trabajar, querer y controlar voluntariamente las acciones, la mente inconsciente carece de raciocinio y de lógica; maneja la memoria, las emociones, los complejos, los sentimientos de amor, culpa, odio y temor; trabaja con imágenes, figuras, sonidos, olores y emociones; almacena las vivencias, las prohibiciones, los tabúes, las creencias religiosas y las enseñanzas dadas con autoridad; ejecuta las funciones automáticas; nunca duerme y siempre está lista para tomar el control en las situaciones de peligro
¿Qué tipos de hipnosis existen y para qué sirven?
•La Hipnósis Clásica:
Es la más antigüa, la practicaron grandes personalidades como Mesmer, Charcot, hasta el mismo Freud es sus inicios, hoy en día es el fundamento de los hipnólogos de escenario. Sus técnicas son más directivas y ocupa diferentes elementos para fijar la atención del sujeto como péndulos, luces estroboscópicas, discos hipnóticos, etc. En algunas personas funciona mejor que otros tipos de hipnósis gracias a que ponen grandes expectativas en la experiencia y el conocimiento del hipnoterpéuta y les agrada que "les indiquen" en forma más directa las posibles alternativas de solución. En general cuesta más trabajo para llevar al cabo, pero lleva a la persona a estados más profundos de relajación.
•La Hipnósis Ericksoniana:
Es más moderna, su creador Milton Erickson, la utilizó con gran éxito ya que es más permisiva, es decir le da los elementos al paciente y éste va tomando sus propias decisiones, rutas y caminos para llegar a una interpretación de la realidad que le resuta más lógica dentro de su estructura mental. Por esto mismo es que es funcional aún con estados de trance ligeros. Es muy utilizada por los modernos terapéutas ya que desmitifica el hecho de tener que "dormir"o "perderse" para poder lograr un cambio en los hábitos o en la forma de percibir los problemas. Está más ligada a nuestro modo actual de vida y es en general más aceptada por los pacientes de nuestra clínica, porque hoy en día a la gente le cuesta más trabajo "dejarse llevar" por miedos infundados que no tenían en épocas pasadas.
• La Programación Neurolinguística:
Es una técnica muy interesante que toma lo mejor de la hipnósis ericksoniana y de la terapia familiar pero le añade un componente muy especial: EL LENGUAJE. Los estudios de los doctores Bandler y de Grinder muestran claramente que lo que nos distingue especialmente de los demás seres vivientes es precisamente el lenguaje. Aún nuestros pensamientos están "impregnados" o "registrados" en relación al lenguaje que usamos y su significado, en pocas palabras, gran parte de nuestro comportamiento está determinado por el lenguaje que usamos, con el que nos educaron y con el que nos expresamos. En el Centro utilizamos estos modelos para cambiar la forma en que registramos los eventos en nuestras estructuras neuronales.
martes, 15 de junio de 2010
¿Quienes son los niños, niñas y jóvenes del Tercer Milenio?
Son niños, niñas y jóvenes (y en menor grado a personas adultas y abuelos/as) que presentan talentos innatos excepcionales de mayor percepción y sensibilidad en ámbitos fisiológicos, afectivos, emocionales, éticos, conductuales, cognitivos, sociales, psíquicos y espirituales.
Los pediatras mencionan que los niños de hoy tienen un metabolismo diferente e incluso comentan procesos inmunológicos nuevos. Los médicos obstetras se asombran del nivel de alerta que tienen los bebés al nacer: “Nacen con los ojos bien abiertos, reporta un médico obstetra boliviano, el Dr. Gonzalo Córdova, miran todo ¡me miran a mí! como cuestionándome. También tienen un contacto visual muy fuerte con su mamá desde los primeros instantes de vida. Algunas madres reportan contactos telepáticos con ellos/as, incluso antes de nacer. ¡Estamos asombrados! ¡Parece que somos testigos de un salto evolutivo de la humanidad!” (Dr. Córdova, 2005: comentario personal, cp., comunicación personal).
Hace un par de décadas, el mundo entero ha estado presenciando la llegada de oleajes de niños y niñas cuyas características son muy diferentes a las de las generaciones anteriores. China, por ejemplo, ha registrado desde 1970 un aumento significativo de niños y niñas con tendencias psíquicas muy marcadas, relatadas en las obras de Paul Dong y Thomas Raffill, y reportadas también por el Presidente del Instituto de Creática en Venezuela.
Obviamente eran previsibles cambios rápidos en la generación entrante: ya sea por el alto nivel de estímulos que los niños y niñas reciben constantemente, desde el periodo pre-natal incluso, debido al bombardeo de los medios de comunicación y a los avances cada vez más acelerados de la tecnología de punta. Mas, lo que llama especialmente la atención, es la extrema velocidad de los cambios y la naturaleza de los mismos. Es decir que las características de los niños y niñas de hoy no son solamente sus altas capacidades cognitivas sino también su amplia percepción en todos los ámbitos, su agudo nivel de empatía y su sorprendente apertura psíquica espiritual, especialmente a muy temprana edad.
Esas cualidades, acotan los antropólogos y sociólogos (Abad, 2004: cp.), se manifiestan con tal rapidez generacional que rebasan a menudo la capacidad de “educar” de los mismos padres o docentes, lo que explica la aguda crisis del sistema educativo actual y en menor grado de la salud.
El Doctor Natalio Domínguez Rivera, promotor del sistema educativo llamado Creática, en Venezuela , se dio cuenta que cambios trascendentales estaban ocurriendo desde más de un par de décadas:
Algunos niños d estacaban por su limpieza mental, su aceleración vital, su madurez temprana en el campo ‘ideativo', aunque no en las faenas escolares; su capacidad crítica un tanto cáustica y mordaz, su descontento con el sistema educativo, su fácil manejo de los instrumentos electrónicos y, sobre todo, una visión distinta de la vida y un rechazo a las tareas rutinarias. Niños que estaban apareciendo con una personalidad muy definida, sin posibilidad de diagnóstico porque cada uno era diferente, y a los cuales no se podía aplicar el clásico C.I. (Coeficiente Intelectual), no porque fueran más inteligentes, sino porque ellos estaban en otra onda.
Nunca habían aparecido, tantas y tales excepciones juntas en la historia de la psicología; durante siete años se trabajó, aislando primero el problema y buscando después una forma de aliviar la situación de estos ‘niños precoces', como los denominábamos. El equipo empezó a sospechar en un principio que eran niños excepcionales que en la lotería de la naturaleza habían sido premiados. Nos resistíamos a aceptar su normalidad. Buscábamos clínicamente síntomas y detalles de anormalidad. Hoy estamos convencidos de que es a éstos a quienes hay que mirar y de quienes hay que esperar, porque son los que van a configurar las sociedades del futuro, para un mundo más humano. (Citado por la Fundación INDI-GO , 2004:122)
.
¿Un nuevo ser humano está emergiendo?
A los niños, niñas y jóvenes del Tercer Milenio también se los menciona como los “nuevos” niños. En realidad no es que sean “nuevos”, simplemente se refiere, como hemos visto, a personas que presentan talentos innatos excepcionales de mayor percepción y sensibilidad en los ámbitos fisiológicos, afectivos, emocionales, éticos, conductuales, cognitivos, sociales, psíquicos y espirituales. Es decir que nacen con dones ya activados, no latentes como en los adultos de la generación anterior.
Este proceso llama especialmente atención por cuatro razones:
• El hecho de observar dichos cambios en todo el planeta, en todos los sectores socio-económicos y culturales.
• El aumento cuantitativo y acelerado del número de niños y niñas pequeños con estas características. Estimamos que los que nacen con dichas características son la mayoría.
• La rapidez cualitativa de cambios intrínsecos, especialmente de índole psíquica y espiritual, dentro de los mismos niños, niñas y jóvenes; e incluso adultos.
• Las extraordinarias proyecciones a futuro que esto conlleva como “apertura de conciencia” a nivel planetario.
Algunos de ellos pueden ser niños o niñas superdotados, con un coeficiente intelectual elevado, pero no siempre. Donde se destacan más, es por su brillantez y su madurez psicológica y espiritual así como su alto Coeficiente de Inteligencia Emocional (CE) como observa Daniel Goleman (Goleman, 2002:22).
A veces sus características son erróneamente confundidas con Desórdenes de Déficit de Atención e Hiperactividad . Muy a menudo se los etiqueta como “niños problema” que presentan supuestas dificultades de aprendizaje, en general por ser inquietos, veloces y aburrirse fácilmente, sobre todo si la materia estudiada es presentada al alumno de una manera poco interesante y monótona.
Apertura de conciencia
El Doctor Abad Merchán, Director Regional de Programas Culturales del Museo del Banco Central del Ecuador, antropólogo y sociólogo, resaltó que estamos viviendo un momento único y muy especial en términos de aceleración evolutiva de la Humanidad. Declaró en una conferencia en el año 2004:
Hay que reconocer que la presencia de los nuevos niños, llamados talentosos u otros, representa el símbolo en vida de un cambio trascendental de la humanidad actual, sólo comparable con los grandes hitos históricos de adaptación a lo largo del llamado ascenso del Ser humano, tales como el fuego, la agricultura o la revolución industrial. Pero el cambio actual no incluye solamente el mundo físico y externo, sino principalmente interno, a través de la modificación de la Conciencia.
Algo similar sucedió cuando el ser humano bajó de los árboles y miró al cielo, y se extasió a través del uso del símbolo, que permitió el proceso de la humanización; ahora lo que está sucediendo con la especie humana es algo de esta magnitud e importancia. Una nueva revolución de la Conciencia. La humanidad, en su momento, descubrió el fuego, el Homo erectus , mientras los protagonistas de hoy en día están redescubriendo la llama interior; por ello, los grandes cambios afectan a todos quienes son puentes concientes hacia el reencuentro con ‘ la Unidad ', y que con un poco más de percepción, vemos que las generaciones entrantes son los nuevos conductores hacia horizontes insospechados.
Desde el punto de vista sociológico, este siglo es visto como un espacio de tiempo con una aceleración de la historia de la humanidad. Somos testigos y protagonistas de los grandes cambios socio-antropológicos y sobre todo emocionales-espirituales. El cambio del corazón puede ser más rápido que
Daniel Goleman , n acido en 1947, es redactor de las páginas científicas del prestigioso diario The New York Times y autor de Inteligencia emocional, best-seller mundial sobre psicología que lleva más de un millón de ejemplares vendidos y ha sido traducido a veinticinco idiomas. Fue editor de la revista Psychology Today y profesor de psicología en la Universidad de Harvard. Actualmente, dirige varios programas piloto en colegios de Estados Unidos, donde se enseña a los niños a resolver y a desarrollar sus habilidades sociales.
Desórdenes de Deficiencia de Atención (DDA o DA) e Hiperactividad (DDAH o DA/H) o Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH ). En inglés: Attention Deficit Disorder (ADD) y Attention Deficit and Hyperactivity Disorder (ADHD).
cualquier otro. No existe otra opción de cambio, ahora, que esa. El cambio va a ser espiritual, empezando por la transformación personal de cada uno. Lo que hubiera tomado muchos siglos, con esta aceleración histórica y con el aparecimiento de estos nuevos niños, altamente empáticos y talentosos, lo vamos a presenciar en tan sólo un par de décadas.
¿Cuál es el papel que debemos asumir en el proceso del despertar de la Conciencia ?
Nuestro papel es promover el cambio individual para alcanzar el cambio global, es decir, ser ‘concientes de la Conciencia '. En nuestros hijos/as podremos ver el reflejo de la síntesis de millones de años de evolución del ser humano, de la historia del Universo. El cosmos se ha condensado en el microcosmos que es el ser humano, y los talentos de la niñez son la joya de la corona de este universo” (E-revista Amérika Índigo, #7, Abril 2004:1-2) .
Características sobresalientes de los niños y niñas de hoy
“Cuentan con muchos talentos que son poco aprovechados”, comenta una profesora de un colegio privado de La Paz , Bolivia. “Tienen un potencial extraordinario”, dice otro maestro de una escuela fiscal de la ciudad de El Alto. “Por mi parte, observo que aprenden mejor cuando utilizo otras formas de enseñanza, en especial si utilizamos métodos audio-visuales”, añade otro.
En general podemos observar diferentes tendencias conductuales en los niños, niñas y jóvenes de hoy. Listamos a continuación las del niño Pedro, ocho años, que proporciona las características más sobresalientes y comunes de estos chicos/as (Datos proporcionados por su mamá, anónimo, 2004: cp., Ecuador).
Pedro tiene mucha energía, duerme poco, suele agotarnos. ¡Es más activos que nosotros los adultos! Come de manera errática y sólo lo que le gusta ¡sino simplemente se rehúsa a comer! Es veloz en todo lo que hace y piensa, y se aburre fácilmente. Muy a menudo se nos resiste, no le gusta ningún tipo de autoridad, y cuando dice ‘¡no!' nadie ni nada le hace cambiar de opinión. Es un tanto retador y rebelde. Pero eso sí, tiene buen sentido del humor, una linda sonrisa, es bien carismático, y mucho se hace querer de todos, más que todo de su abuela con la cual tiene una relación muy especial. Suele hacer varias cosas a la vez. Me sorprende por sus intereses precoces de orden intelectual y/o espiritual. Es bien honesto e íntegro. Pero sí ¡qué testarudo!
Cuando era más pequeño, se me frustraba fácilmente cuando sus deditos no podían hacer los proyectos que se proponía. A veces no le entendíamos y ¡nos hacia una de esas rabietas! Ha roto todos los platos de cerámica; a la época, acabamos teniendo vajilla de metal y de plástico…
Ahh... y parece que tenia algunos contactos extra-sensoriales. Especialmente cuando era más pequeño, veía ángeles y un día nos dijo que ¡estaba en una nave con dos amiguitos extraterrestres de nombre Anku y Anka! Éramos bien perplejos con sus historias. ¡Qué imaginación!
Le gusta mucho la naturaleza y no quiere que matemos ningún insecto, ni siquiera las arañas, mosquitos y hormigas. Tiene una gran autonomía, desde muy pequeñito. Solía ir sólito a la tienda a los tres años ¡y a crédito! después nos tocaba pagar sus cuentas. ¡Había convencido a la señora de la tienda que le fíe!
A los tres años también empezó a encantarle las computadoras y tecnología de punta. A los seis años podía jugar solito con el juego “ Civilization ”, se quedaba horas jugando, y además con una versión en ingles. Un día se quedó jugando 14 horas seguidas hasta que sus ojitos se volvieron bien rojos. Pero el bandido dijo ¡que era por el cloro de la piscina!... no por la computadora.
Pero sí, le botaron de la escuela a los 6 años porque había hecho una huelga. Reclamó al Director del Colegio que el profesor gritaba mucho y que todos sus compañeros tenían que tener 20 sobre 20 porque hacían su mejor esfuerzo. Entonces aprendió a leer y escribir solito con la vecina. Es muy creativo. Hace las cosas a su manera, y no soporta que nos metamos en ‘sus cosas', ropa, cuarto, juguetes. Tiene su orden específico y no soporta que lo cambiemos.
Estamos frente una generación de naturaleza precoz, madura, extremadamente sensible y empática, auto-realizada y auto-didacta, a la vez espiritual y pragmática
jueves, 10 de junio de 2010
LA MALA INFLUENCIA DE LA MULTIMEDIA EN LOS NIÑOS
El papel de la enseñanza actual en relación con la inteligencia y la comprensión de los contenidos multimedia digitales. O ¿Qué relación existe entre cerebro, inteligencia y aprendizaje multimedia?
La definición de contenidos multimedia digitales es bastante amplia. Comprende televisión, cine, Internet, videojuegos, móvil, música, revistas y toda expresión publicitaria. Es decir, son los canales por los cuales las personas reciben cientos de imágenes y mensajes cada día, que no sólo abren oportunidades para el aprendizaje y el entretenimiento. Sino que también pueden influir negativamente en la salud, en actitudes, valores y comportamientos, en especial de los niños y adolescentes que tienen menos conciencia de la necesidad de procesar, analizar y filtrar el bombardeo mediático, y que aún no han desarrollado esas capacidades en plenitud.
Las antiguas y nuevas tecnologías, como Internet, el chat o facebook, pueden ayudar mucho a la calidad de vida, pero todo depende del uso que se le dé a estos instrumentos. El móvil parece ser ya imprescindible también para los más jóvenes. La diversión y la facilidad de acceso han desembocado en una adicción que afecta ya al 38% de los menores que lo tienen (de entre 11 y 14 años). Esta adicción supone una dependencia con problemas de conducta, similar a las del alcohol o el juego, según los expertos.
En cuanto a los efectos que tiene la publicidad, en televisión abierta tenemos 20 por ciento de publicidad y 12 por ciento de programación infantil. Es preocupante porque estamos exponiendo a niños de todas las clases sociales a un bombardeo publicitario sin que estén preparados para analizar y reflexionar sobre su contenido.
El desarrollo cerebral se caracteriza por avanzar de las zonas posteriores a las anteriores. Lo último en madurar es el lóbulo frontal, que es el que da la capacidad de juicio, de análisis y reflexión. El desarrollo se completa a los 18 años. En el caso de la publicidad, si a los niños se les dice que tal producto es bueno, que lo hará feliz, que es ‘súper guay’, se lo creen.
En el mismo contexto del desarrollo cerebral, sugerimos no exponer a los menores de 12 años a las noticias de la televisión, porque el sensacionalismo y la morbosidad les afectan emocionalmente mucho más que a un adulto. Y si los adultos empezamos a creer que estamos rodeados de pedófilos y violadores, y miramos a la gente como si todos fueran delincuentes, con mayor razón los niños. La televisión tiene mucha influencia en los problemas en la conducta y en el área del aprendizaje, desplazamiento del tiempo de sueño y consumismo.
Aunque, hoy en día, los chavales entre 10 y 14 años prefieren utilizar el ordenador de forma frecuente, bien navegando por Internet o a través del teléfono móvil. Se han pasado a las nuevas pantallas y la tecnología ha cambiado sus hábitos. La ausencia de programas infantiles en televisión justifica además esta tendencia. Además, prefieren las nuevas pantallas, porque delante de la televisión son sujetos pasivos, mientras que las formas de ocio digital son pura actividad y les permiten convertirse en protagonistas
Por ello, en la conducta violenta, influyen más los videojuegos que la televisión. Los videojuegos son uno de los negocios de mayor proyección, producen un volumen de facturación de miles de millones dólares. Los padres deberían esforzarse por conocer los contenidos a los que acceden sus hijos. Se ha comprobado que promueven a corto y largo plazo comportamientos violentos, debido a sus características. Los videojuegos captan la atención total del niño, tienen un refuerzo positivo -sube en la medida que va ganando- y el niño deja de ser un mero espectador para convertirse en protagonista. Sin embargo, como herramienta pedagógica los videojuegos podrían ser muy buenos.
Los componentes violentos que aparecen en un gran número de los relatos electrónicos remiten a la facilitación que otorga el medio de proyectar contenidos dramáticos temidos en la escena de juego, sin necesidad de hacerse cargo de las consecuencias de las acciones o de los deseos, ya que aparecen controlados en el formato de un videojuego. El relato permite la proyección de temores internos que, a través de la escena simbólica se externalizan, permitiéndole al sujeto liberarse de la culpa. Al relatar los argumentos aparecen identificaciones con personajes o escenas socialmente rechazadas (destrucción, robo, crimen) que se diluyen en el formato de juego y desde allí permanecen bajo el control del sujeto. Cuando el jugador elige narrativas violentas se identifica con ellas permitiéndose el placer de poder dominar los contenidos violentos y mantenerlos fuera. El plano de lo virtual le otorga un margen de seguridad al sujeto que le permite proyectar los contenidos imaginarios sin temor a reconocerse en ellos.
Hemos constatado que en la narrativa violenta de los videojuegos se escenifica una intrínseca negación a la muerte, a la desaparición como expresión de un final, de un cierre. La propuesta lúdica que encierra “desafiar a la muerte” provoca placer porque niega la posibilidad de hallar un fin utilizando como instrumento la omnipotencia de lo virtual. El relato electrónico conlleva una determinada manera de resolver los conflictos, todo o nada. No hay posibilidad para los grises: “o matas o te matan”. Se juega siguiendo la ley de supervivencia del más fuerte o del más apto, y convierte a las relaciones interpersonales en campos de batalla en los cuales la violencia se justifica por la defensa propia: atacar o morir.
La definición de violencia es muy compleja, máxime en una civilización en donde ésta forma parte “normal” del hecho lúdico. Existen numerosos artículos que denuncian la cantidad de hechos violentos que se ven “cotidianamente” en la televisión, en el cine, y no debemos olvidar la impresionante carga de violencia que tienen los videojuegos. Es un hecho tristemente constatado y aceptado. El grupo más afectado, según los estudios, está constituido por la población ubicada entre los 15 y los 25 años; sin embargo, viene incrementándose de manera alarmante por el formado entre los que están entre los 12 y los 15 años. Es decir, el pre adolescente es el principal actor en cuanto a agente de la violencia y en cuanto a víctima de ella. Existen factores que dinamizan la violencia, como las rupturas familiares, el mal uso del tiempo, la desintegración de los valores tradicionales sin ningún sustitutivo de ellos, la marginalidad social; todo ello empuja a los adolescentes a reconstruir su identidad en espacios sociales creados por ellos mismos (destacando las tribus urbanas, por ejemplo).
Se puede entrever el surgimiento de niños ultratecnologizados, que pueden desembocar en patologías. Por ejemplo, en Japón, se emplea un término llamado “hikikimoris”, que significa “encerrarse, confinarse en uno mismo”, hace referencia a una epidemia que afecta a un sector de los jóvenes japoneses; niños que al crecer dan la espalda a la vida real y se encierran en un mundo virtual. Un estudio demostró que al acabar sus estudios, un 20% de “hikikimoris” era incapaz de salir de su casa. Algunos no podían ni abandonar su habitación.
Por otro lado, estaría el “happy slapping”, surgido en Londres. Consiste en que un grupo de adolescentes abordan a un viandante y, sin motivo alguno, le propinan una paliza mientras filman la agresión con sus teléfonos móviles de tercera generación. Estos ataques sorpresivos se han producido en autobuses urbanos, metro o incluso, en los parques. Los recursos son muy primarios en el mundo actual: sólo se necesitan un par de puños y un teléfono celular de alta gama, de los que no sólo permiten sacar fotos sino también filmar algunos segundos o minutos de video. El portador de tales herramientas se aproxima a un desconocido (o incluso a un amigo) y comienza a golpearlo, mientras registra todo con su pequeña cámara, también puede hacerlo un “colaborador”. Generalmente, el video es luego subido a algún sitio de Internet, para que todo el mundo lo vea. Este fenómeno no se da necesariamente en familias desestructuradas; la necesidad de disponer de aparatos de última generación para registrar, editar y publicar las imágenes exigen de unos recursos que no están al alcance de muchos y, es por ello, que los que practican este tipo de violencia suelen ser jóvenes de clases acomodadas o que, como mínimo disponen de una mínima capacidad económica y social.
Desafortunadamente, el happy slapping se ha extendido igualmente a los patios de los colegios cuyos directores han optado por confiscar los teléfonos móviles con videocámara de sus alumnos para evitar que filmaran la agresión y posteriormente alardearan de ella enviando el archivo digital a sus amigos a través de sus teléfonos móviles, haciéndolo disponible en las salas de chat en Internet o mediante la mensajería instantánea.
Llama la atención la frialdad de ese tipo de adolescentes para llevar a cabo todo el proceso, ya que no se trata sólo de la clásica violencia, con el acaloramiento del momento de por medio, sino que hay que tomarse la molestia, por ejemplo, de grabarlo, de llegar luego a casa para colgarlo en Internet. El vínculo emocional entre agresor y víctima se mantiene, pero con un elemento emocional más frío. La frialdad ya era habitual en los agresores, pero quizá sí es cierto que este nuevo tipo hace más daño y la conducta agresiva es más prolongada. De ese modo, se trata de agresiones que crean más inseguridad a las víctimas, en las que el riesgo es constante, y el impacto es más grande: se puede difundir la humillación rápida y fácilmente, con lo que la víctima se ve obligada a verla continuamente.
Con el fin de que en los centros escolares no sucedan situaciones de acoso y violencia entre el alumnado; sería imprescindible añadir a las medidas educativas de prevención clásicas de la violencia escolar, un trabajo para enseñar "el uso correcto de estas tecnologías" y una mayor "supervisión de los padres". La violencia no es innata en los seres humanos, sí es un aprendizaje; el conflicto, derivado de la agresividad es consustancial a la vida humana, algo natural y por tanto inevitable. Así, más que eliminar el conflicto, de lo que se trata es de saber regularlo creativa y constructivamente de forma no-violenta, ya que es una energía y una oportunidad para el cambio.
En este contexto, la pregunta sería: ¿cómo y por qué hemos llegado a esto? Tal vez estemos reemplazando antiguos valores por otros nuevos: Los menores no agreden y filman para chantajear y obtener cosas materiales. Para un adolescente, el mayor valor está en su círculo social. La presión del grupo le influye: se ponen del lado de los verdugos para no ser las víctimas. Si entonces agrede, lo graba, lo muestra y obtiene un refuerzo social determinado, la probabilidad de que vuelva a agredir es desgraciadamente alta, porque las consecuencias son positivas, y eso es mucho más importante que el comprarle una Play como premio al estudio. Bajo el sistema actual de valores, si uno no agrede, además, es un cobarde. Entonces es normal que un menor, ante una situación límite, agreda para no ser visto como un cobarde.
También es muy frecuente que, cuando un niño tiene problemas en el colegio, la consigna que recibe es: “No te dejes acosar; si no, te acosarán más. Lo mejor es que lo pilles en un rincón y le pegues tres guantazos; ya verás cómo aprende”. Estos valores vienen a veces de la propia familia: “Defiéndete. Planta cara o te pasarán por encima…”, un mensaje que encierra un riesgo: aun cuando no estén inculcándole a sus hijos la consigna: “pega a quien quieras”, los padres justifican así el uso de la violencia como estrategia de resolución de problemas. Muy peligroso. La estructura inmadura de un niño puede malinterpretar ese consejo y generalizarlo: “Bueno, la violencia no es tan mala”.
Detrás de estos actos está, ante todo, la búsqueda de que alguien vea lo que uno ha hecho. Es una violencia expresiva. Y está perpetrada, principalmente, por fracasados escolares: desde siempre, el mal estudiante tiene un riesgo superior de participar en conductas antisociales y violentas. Su refuerzo del yo se obtiene de expandir su imagen de tipo duro o “el matón”. Por eso necesita la grabación. Es el modo de autoafirmarse cuando no sabe hacerlo a través del compañerismo y las buenas notas.
Por otro lado, la naturalización de la violencia está ya tan extendida dentro de lo cotidiano; que es como si una paliza dejara de tener gravedad, incluso para los que no son violentos. Y eso es grave. La violencia se ha convertido para muchos en un modo de relacionarse que, no por frecuente, es normal. Como es el caso de los menores que han agredido a sus padres. Más tarde estos agresores van radicalizándose, esa violencia se generaliza. Por eso, cuando se interviene tempranamente, el conflicto se reconduce. Un padecimiento, al fin, que se vuelve naturalmente sistémico: afecta a todo el cuerpo social, miembro a miembro, menores, mayores, víctimas y victimarios.
El problema no es dejar de usar estas tecnologías, sino hacer un buen uso de las mismas. Es justo afirmar que la humanidad atraviesa una Revolución de la Información, porque hoy se imponen nuevas formas de rutina para el hombre, que le permiten manejar un flujo de información en cantidades, y con facilidades de acceso, antes inimaginables. Sino fuera por los superordenadores que procesan millones de datos en un segundo no hubiera sido posible la aventura espacial o investigaciones biotecnológicas que han cambiado por su tecnología las posibilidades del ser humano.
Me gustaría añadir unas líneas de mi profesora Carmen Vázquez Bandín acerca de la educación
¿Qué les estamos ofreciendo a nuestros niños?
Una forma de vida basada en la comodidad, en la facilidad, en donde todo esté al alcance de la mano y en donde la tecnología es una demostración de bienestar.
No estoy abogando por el retroceso a un mundo sin máquinas y sin tecnología. Estoy hablando del uso adecuado y razonable de esta tecnología; en la utilidad de la tecnología como algo al servicio del ser humano entendido como un “animal social” y no como un robot al servicio de las máquinas.
Parece como si el bienestar social supusiera adquisición de cosas, descartando la adquisición y el desarrollo de cualidades humanas. El error es que hemos sustituido el “además de” por “en lugar de”.
La creatividad como algo a aplicar en el medio social, no como un ejercicio abstracto sin utilidad, las emociones, los sentimientos, la sensibilidad, la capacidad de comunicación humana más allá de las palabras.
Por ejemplo, las casas, en donde ahora todas son con jardín, o los parques que “embellecen” nuestras ciudades, ¿para qué le valen a un niño? ¡para bajar con sus propios juguetes! Porque está excluida cualquier posibilidad de jugar con la tierra, con los árboles, … Los jardines “no se tocan”, y él se puede ensuciar y hacer daño.
¿Cuántos de nosotros tenemos la experiencia de saltar en los charcos, o de bailar bajo la lluvia?
Estas consignas de bienestar social han aportado principios sociales fundamentales relacionados con los niños y los adolescentes como la prohibición del trabajo infantil, la educación obligatoria, la revolución sexual, la tolerancia, la educación progresiva pero la educación no es la vida. La situación que se le plantea a un individuo en pleno desarrollo es la de confrontar un presente no inventado ni descubierto aún. La sociedad ofrece a nuestros niños y adolescentes muy pocos recursos para convertirse en adultos, y para que sean capaces de vivir plenamente la vida desarrollando y potenciando todos sus aspectos de “animal humano social”, de una forma integrada. Esto solo puede producir frustración, infelicidad, embotamiento, pasividad, falta de creatividad, aturdimiento, aislamiento, sumisión (o inconformismo improductivo), ejercicio de la desigualdad. Al final de tanto esfuerzo por parte de los organismos escolares y educacionales por brindar a los jóvenes una “formación con fundamento”, la forma final de constatación de esta enseñanza sigue siendo el éxito a través de los logros. Sigue habiendo “buenas” y “malas” calificaciones, “buenas” y “malas” actitudes, “buenos” y “malos” comportamientos…
Este afán por el éxito empuja al ser humano hacia “lo que tiene que lograr”, cuando es mucho más importante “cómo poder ser un ser humano en el mundo”. Esta actitud lleva a los estudiantes al aburrimiento y a la competitividad
A la mayor parte de los profesores les falta pasión, fascinación, compromiso, en definitiva, les falta vocación.
Como sugerencia, todas las escuelas, independientemente de su orientación deberían tener en cuenta los siguientes elementos:
•enseñar la teoría mediante la experiencia y la práctica vivencial;
•enseñar la integración social mediante la participación y la autogestión;
•tolerancia hacia todos los comportamientos y la expresión interpersonal, apoyando la parte positiva de cada estudiante;
•destacar las diferencias individuales;
•despertar y formar la sensibilidad individual;
•respeto a las razas, clases, sexos y culturas;
•terapia de grupo como un medio de solidaridad individual y comunitaria;
•tomar con toda seriedad a los jóvenes en tanto que grupo en sí y como categoría de edad;
•crear una comunidad con los jóvenes y los adultos, minimizando el sentido de “autoridad clásica”;
•estudiar los problemas concretos del conjunto de la sociedad, su geografía e historia, con la participación en las comunidades vecinales;
•tratar por todos los medios de promover unas relaciones y actividades interhumanas de tipo funcional.
PALOMA MORATINOS ROMERO
La definición de contenidos multimedia digitales es bastante amplia. Comprende televisión, cine, Internet, videojuegos, móvil, música, revistas y toda expresión publicitaria. Es decir, son los canales por los cuales las personas reciben cientos de imágenes y mensajes cada día, que no sólo abren oportunidades para el aprendizaje y el entretenimiento. Sino que también pueden influir negativamente en la salud, en actitudes, valores y comportamientos, en especial de los niños y adolescentes que tienen menos conciencia de la necesidad de procesar, analizar y filtrar el bombardeo mediático, y que aún no han desarrollado esas capacidades en plenitud.
Las antiguas y nuevas tecnologías, como Internet, el chat o facebook, pueden ayudar mucho a la calidad de vida, pero todo depende del uso que se le dé a estos instrumentos. El móvil parece ser ya imprescindible también para los más jóvenes. La diversión y la facilidad de acceso han desembocado en una adicción que afecta ya al 38% de los menores que lo tienen (de entre 11 y 14 años). Esta adicción supone una dependencia con problemas de conducta, similar a las del alcohol o el juego, según los expertos.
En cuanto a los efectos que tiene la publicidad, en televisión abierta tenemos 20 por ciento de publicidad y 12 por ciento de programación infantil. Es preocupante porque estamos exponiendo a niños de todas las clases sociales a un bombardeo publicitario sin que estén preparados para analizar y reflexionar sobre su contenido.
El desarrollo cerebral se caracteriza por avanzar de las zonas posteriores a las anteriores. Lo último en madurar es el lóbulo frontal, que es el que da la capacidad de juicio, de análisis y reflexión. El desarrollo se completa a los 18 años. En el caso de la publicidad, si a los niños se les dice que tal producto es bueno, que lo hará feliz, que es ‘súper guay’, se lo creen.
En el mismo contexto del desarrollo cerebral, sugerimos no exponer a los menores de 12 años a las noticias de la televisión, porque el sensacionalismo y la morbosidad les afectan emocionalmente mucho más que a un adulto. Y si los adultos empezamos a creer que estamos rodeados de pedófilos y violadores, y miramos a la gente como si todos fueran delincuentes, con mayor razón los niños. La televisión tiene mucha influencia en los problemas en la conducta y en el área del aprendizaje, desplazamiento del tiempo de sueño y consumismo.
Aunque, hoy en día, los chavales entre 10 y 14 años prefieren utilizar el ordenador de forma frecuente, bien navegando por Internet o a través del teléfono móvil. Se han pasado a las nuevas pantallas y la tecnología ha cambiado sus hábitos. La ausencia de programas infantiles en televisión justifica además esta tendencia. Además, prefieren las nuevas pantallas, porque delante de la televisión son sujetos pasivos, mientras que las formas de ocio digital son pura actividad y les permiten convertirse en protagonistas
Por ello, en la conducta violenta, influyen más los videojuegos que la televisión. Los videojuegos son uno de los negocios de mayor proyección, producen un volumen de facturación de miles de millones dólares. Los padres deberían esforzarse por conocer los contenidos a los que acceden sus hijos. Se ha comprobado que promueven a corto y largo plazo comportamientos violentos, debido a sus características. Los videojuegos captan la atención total del niño, tienen un refuerzo positivo -sube en la medida que va ganando- y el niño deja de ser un mero espectador para convertirse en protagonista. Sin embargo, como herramienta pedagógica los videojuegos podrían ser muy buenos.
Los componentes violentos que aparecen en un gran número de los relatos electrónicos remiten a la facilitación que otorga el medio de proyectar contenidos dramáticos temidos en la escena de juego, sin necesidad de hacerse cargo de las consecuencias de las acciones o de los deseos, ya que aparecen controlados en el formato de un videojuego. El relato permite la proyección de temores internos que, a través de la escena simbólica se externalizan, permitiéndole al sujeto liberarse de la culpa. Al relatar los argumentos aparecen identificaciones con personajes o escenas socialmente rechazadas (destrucción, robo, crimen) que se diluyen en el formato de juego y desde allí permanecen bajo el control del sujeto. Cuando el jugador elige narrativas violentas se identifica con ellas permitiéndose el placer de poder dominar los contenidos violentos y mantenerlos fuera. El plano de lo virtual le otorga un margen de seguridad al sujeto que le permite proyectar los contenidos imaginarios sin temor a reconocerse en ellos.
Hemos constatado que en la narrativa violenta de los videojuegos se escenifica una intrínseca negación a la muerte, a la desaparición como expresión de un final, de un cierre. La propuesta lúdica que encierra “desafiar a la muerte” provoca placer porque niega la posibilidad de hallar un fin utilizando como instrumento la omnipotencia de lo virtual. El relato electrónico conlleva una determinada manera de resolver los conflictos, todo o nada. No hay posibilidad para los grises: “o matas o te matan”. Se juega siguiendo la ley de supervivencia del más fuerte o del más apto, y convierte a las relaciones interpersonales en campos de batalla en los cuales la violencia se justifica por la defensa propia: atacar o morir.
La definición de violencia es muy compleja, máxime en una civilización en donde ésta forma parte “normal” del hecho lúdico. Existen numerosos artículos que denuncian la cantidad de hechos violentos que se ven “cotidianamente” en la televisión, en el cine, y no debemos olvidar la impresionante carga de violencia que tienen los videojuegos. Es un hecho tristemente constatado y aceptado. El grupo más afectado, según los estudios, está constituido por la población ubicada entre los 15 y los 25 años; sin embargo, viene incrementándose de manera alarmante por el formado entre los que están entre los 12 y los 15 años. Es decir, el pre adolescente es el principal actor en cuanto a agente de la violencia y en cuanto a víctima de ella. Existen factores que dinamizan la violencia, como las rupturas familiares, el mal uso del tiempo, la desintegración de los valores tradicionales sin ningún sustitutivo de ellos, la marginalidad social; todo ello empuja a los adolescentes a reconstruir su identidad en espacios sociales creados por ellos mismos (destacando las tribus urbanas, por ejemplo).
Se puede entrever el surgimiento de niños ultratecnologizados, que pueden desembocar en patologías. Por ejemplo, en Japón, se emplea un término llamado “hikikimoris”, que significa “encerrarse, confinarse en uno mismo”, hace referencia a una epidemia que afecta a un sector de los jóvenes japoneses; niños que al crecer dan la espalda a la vida real y se encierran en un mundo virtual. Un estudio demostró que al acabar sus estudios, un 20% de “hikikimoris” era incapaz de salir de su casa. Algunos no podían ni abandonar su habitación.
Por otro lado, estaría el “happy slapping”, surgido en Londres. Consiste en que un grupo de adolescentes abordan a un viandante y, sin motivo alguno, le propinan una paliza mientras filman la agresión con sus teléfonos móviles de tercera generación. Estos ataques sorpresivos se han producido en autobuses urbanos, metro o incluso, en los parques. Los recursos son muy primarios en el mundo actual: sólo se necesitan un par de puños y un teléfono celular de alta gama, de los que no sólo permiten sacar fotos sino también filmar algunos segundos o minutos de video. El portador de tales herramientas se aproxima a un desconocido (o incluso a un amigo) y comienza a golpearlo, mientras registra todo con su pequeña cámara, también puede hacerlo un “colaborador”. Generalmente, el video es luego subido a algún sitio de Internet, para que todo el mundo lo vea. Este fenómeno no se da necesariamente en familias desestructuradas; la necesidad de disponer de aparatos de última generación para registrar, editar y publicar las imágenes exigen de unos recursos que no están al alcance de muchos y, es por ello, que los que practican este tipo de violencia suelen ser jóvenes de clases acomodadas o que, como mínimo disponen de una mínima capacidad económica y social.
Desafortunadamente, el happy slapping se ha extendido igualmente a los patios de los colegios cuyos directores han optado por confiscar los teléfonos móviles con videocámara de sus alumnos para evitar que filmaran la agresión y posteriormente alardearan de ella enviando el archivo digital a sus amigos a través de sus teléfonos móviles, haciéndolo disponible en las salas de chat en Internet o mediante la mensajería instantánea.
Llama la atención la frialdad de ese tipo de adolescentes para llevar a cabo todo el proceso, ya que no se trata sólo de la clásica violencia, con el acaloramiento del momento de por medio, sino que hay que tomarse la molestia, por ejemplo, de grabarlo, de llegar luego a casa para colgarlo en Internet. El vínculo emocional entre agresor y víctima se mantiene, pero con un elemento emocional más frío. La frialdad ya era habitual en los agresores, pero quizá sí es cierto que este nuevo tipo hace más daño y la conducta agresiva es más prolongada. De ese modo, se trata de agresiones que crean más inseguridad a las víctimas, en las que el riesgo es constante, y el impacto es más grande: se puede difundir la humillación rápida y fácilmente, con lo que la víctima se ve obligada a verla continuamente.
Con el fin de que en los centros escolares no sucedan situaciones de acoso y violencia entre el alumnado; sería imprescindible añadir a las medidas educativas de prevención clásicas de la violencia escolar, un trabajo para enseñar "el uso correcto de estas tecnologías" y una mayor "supervisión de los padres". La violencia no es innata en los seres humanos, sí es un aprendizaje; el conflicto, derivado de la agresividad es consustancial a la vida humana, algo natural y por tanto inevitable. Así, más que eliminar el conflicto, de lo que se trata es de saber regularlo creativa y constructivamente de forma no-violenta, ya que es una energía y una oportunidad para el cambio.
En este contexto, la pregunta sería: ¿cómo y por qué hemos llegado a esto? Tal vez estemos reemplazando antiguos valores por otros nuevos: Los menores no agreden y filman para chantajear y obtener cosas materiales. Para un adolescente, el mayor valor está en su círculo social. La presión del grupo le influye: se ponen del lado de los verdugos para no ser las víctimas. Si entonces agrede, lo graba, lo muestra y obtiene un refuerzo social determinado, la probabilidad de que vuelva a agredir es desgraciadamente alta, porque las consecuencias son positivas, y eso es mucho más importante que el comprarle una Play como premio al estudio. Bajo el sistema actual de valores, si uno no agrede, además, es un cobarde. Entonces es normal que un menor, ante una situación límite, agreda para no ser visto como un cobarde.
También es muy frecuente que, cuando un niño tiene problemas en el colegio, la consigna que recibe es: “No te dejes acosar; si no, te acosarán más. Lo mejor es que lo pilles en un rincón y le pegues tres guantazos; ya verás cómo aprende”. Estos valores vienen a veces de la propia familia: “Defiéndete. Planta cara o te pasarán por encima…”, un mensaje que encierra un riesgo: aun cuando no estén inculcándole a sus hijos la consigna: “pega a quien quieras”, los padres justifican así el uso de la violencia como estrategia de resolución de problemas. Muy peligroso. La estructura inmadura de un niño puede malinterpretar ese consejo y generalizarlo: “Bueno, la violencia no es tan mala”.
Detrás de estos actos está, ante todo, la búsqueda de que alguien vea lo que uno ha hecho. Es una violencia expresiva. Y está perpetrada, principalmente, por fracasados escolares: desde siempre, el mal estudiante tiene un riesgo superior de participar en conductas antisociales y violentas. Su refuerzo del yo se obtiene de expandir su imagen de tipo duro o “el matón”. Por eso necesita la grabación. Es el modo de autoafirmarse cuando no sabe hacerlo a través del compañerismo y las buenas notas.
Por otro lado, la naturalización de la violencia está ya tan extendida dentro de lo cotidiano; que es como si una paliza dejara de tener gravedad, incluso para los que no son violentos. Y eso es grave. La violencia se ha convertido para muchos en un modo de relacionarse que, no por frecuente, es normal. Como es el caso de los menores que han agredido a sus padres. Más tarde estos agresores van radicalizándose, esa violencia se generaliza. Por eso, cuando se interviene tempranamente, el conflicto se reconduce. Un padecimiento, al fin, que se vuelve naturalmente sistémico: afecta a todo el cuerpo social, miembro a miembro, menores, mayores, víctimas y victimarios.
El problema no es dejar de usar estas tecnologías, sino hacer un buen uso de las mismas. Es justo afirmar que la humanidad atraviesa una Revolución de la Información, porque hoy se imponen nuevas formas de rutina para el hombre, que le permiten manejar un flujo de información en cantidades, y con facilidades de acceso, antes inimaginables. Sino fuera por los superordenadores que procesan millones de datos en un segundo no hubiera sido posible la aventura espacial o investigaciones biotecnológicas que han cambiado por su tecnología las posibilidades del ser humano.
Me gustaría añadir unas líneas de mi profesora Carmen Vázquez Bandín acerca de la educación
¿Qué les estamos ofreciendo a nuestros niños?
Una forma de vida basada en la comodidad, en la facilidad, en donde todo esté al alcance de la mano y en donde la tecnología es una demostración de bienestar.
No estoy abogando por el retroceso a un mundo sin máquinas y sin tecnología. Estoy hablando del uso adecuado y razonable de esta tecnología; en la utilidad de la tecnología como algo al servicio del ser humano entendido como un “animal social” y no como un robot al servicio de las máquinas.
Parece como si el bienestar social supusiera adquisición de cosas, descartando la adquisición y el desarrollo de cualidades humanas. El error es que hemos sustituido el “además de” por “en lugar de”.
La creatividad como algo a aplicar en el medio social, no como un ejercicio abstracto sin utilidad, las emociones, los sentimientos, la sensibilidad, la capacidad de comunicación humana más allá de las palabras.
Por ejemplo, las casas, en donde ahora todas son con jardín, o los parques que “embellecen” nuestras ciudades, ¿para qué le valen a un niño? ¡para bajar con sus propios juguetes! Porque está excluida cualquier posibilidad de jugar con la tierra, con los árboles, … Los jardines “no se tocan”, y él se puede ensuciar y hacer daño.
¿Cuántos de nosotros tenemos la experiencia de saltar en los charcos, o de bailar bajo la lluvia?
Estas consignas de bienestar social han aportado principios sociales fundamentales relacionados con los niños y los adolescentes como la prohibición del trabajo infantil, la educación obligatoria, la revolución sexual, la tolerancia, la educación progresiva pero la educación no es la vida. La situación que se le plantea a un individuo en pleno desarrollo es la de confrontar un presente no inventado ni descubierto aún. La sociedad ofrece a nuestros niños y adolescentes muy pocos recursos para convertirse en adultos, y para que sean capaces de vivir plenamente la vida desarrollando y potenciando todos sus aspectos de “animal humano social”, de una forma integrada. Esto solo puede producir frustración, infelicidad, embotamiento, pasividad, falta de creatividad, aturdimiento, aislamiento, sumisión (o inconformismo improductivo), ejercicio de la desigualdad. Al final de tanto esfuerzo por parte de los organismos escolares y educacionales por brindar a los jóvenes una “formación con fundamento”, la forma final de constatación de esta enseñanza sigue siendo el éxito a través de los logros. Sigue habiendo “buenas” y “malas” calificaciones, “buenas” y “malas” actitudes, “buenos” y “malos” comportamientos…
Este afán por el éxito empuja al ser humano hacia “lo que tiene que lograr”, cuando es mucho más importante “cómo poder ser un ser humano en el mundo”. Esta actitud lleva a los estudiantes al aburrimiento y a la competitividad
A la mayor parte de los profesores les falta pasión, fascinación, compromiso, en definitiva, les falta vocación.
Como sugerencia, todas las escuelas, independientemente de su orientación deberían tener en cuenta los siguientes elementos:
•enseñar la teoría mediante la experiencia y la práctica vivencial;
•enseñar la integración social mediante la participación y la autogestión;
•tolerancia hacia todos los comportamientos y la expresión interpersonal, apoyando la parte positiva de cada estudiante;
•destacar las diferencias individuales;
•despertar y formar la sensibilidad individual;
•respeto a las razas, clases, sexos y culturas;
•terapia de grupo como un medio de solidaridad individual y comunitaria;
•tomar con toda seriedad a los jóvenes en tanto que grupo en sí y como categoría de edad;
•crear una comunidad con los jóvenes y los adultos, minimizando el sentido de “autoridad clásica”;
•estudiar los problemas concretos del conjunto de la sociedad, su geografía e historia, con la participación en las comunidades vecinales;
•tratar por todos los medios de promover unas relaciones y actividades interhumanas de tipo funcional.
PALOMA MORATINOS ROMERO
sábado, 1 de mayo de 2010
¿QUE ES LA PSICOLOGIA HUMANISTA?
La perspectiva humanista comienza a desarrollarse en 1960 como el movimiento cognitivo. Actualmente en Estados Unidos de Norteamérica se lo conoce como la tercera fuerza en Psicología, después del Psicoanálisis y el Conductismo.
El humanismo surge en oposición al auge de las teorías sociológicas que definen al hombre como un producto de su ambiente.
Las ideas que se destacan son:
1) La importancia que se le asigna al individuo, a la libertad personal, al libre albedrío, a la creatividad individual y a la espontaneidad.
2) Se hace hincapié en la experiencia consciente.
3) Se pone énfasis en todo lo relacionado con la naturaleza humana.
Las raíces del movimiento humanista fueron William James, la Teoría de la Gestalt, Adler, Jung, Horney, Ericsson y Allport.
También surge a partir de conceptos de la Fenomenología, precursora de la Gestalt, cuyos principales representantes fueron Husserl, Muller, Stumpf, y que estudia el fenómeno o experiencia inmediata tal como se produce independientemente del pasado.
El Humanismo forma parte de una perspectiva fenomenológica más amplia. Considera al Conductismo muy limitado por reducir al ser humano a la condición de una máquina programable.
El Humanismo también se opone a los que considera aspectos deterministas y degradantes del Psicoanálisis Freudiano, criticando la insistencia de Freud en explicar la psiquis normal a partir de la patología y poner énfasis en todos los aspectos negativos de la naturaleza humana, como el sufrimiento, los celos, el odio, el temor, el egoísmo.
En cambio, los humanistas desean destacar la salud mental y todos los atributos positivos de la vida, como la felicidad, la satisfacción, el éxtasis, la amabilidad, la generosidad, el afecto, etc.
Maslow y Rogers compartían esta visión.
Maslow (1908-1970) fue el padre espiritual de la Psicología Humanista.
El resultado de sus investigaciones dio origen a la teoría de la autorrealización.
La motivación innata en todo ser humano es realizar su potencial usando sus aptitudes y capacidades, logrando así una sensación de plenitud; esa autorrealización la denomina experiencia cumbre.
Para alcanzar la autorrealización personal, debemos satisfacer las necesidades en el siguiente orden jerárquico:
1) Necesidades fisiológicas
2) Necesidad de seguridad
3) Necesidad de amor y pertenencia
4) Necesidad de aprecio
5) Necesidades cognitivas (relacionadas con la adquisición de conocimientos)
6) Necesidades estéticas (sensibilidad hacia el arte)
7) Autorrealización (ser todo lo que uno es capaz de llegar a ser. Plena realización del potencial.
Carl Rogers (1902-1987) sostiene una similar teoría de la necesidad última de autorrealización y destaca un impulso innato hacia ese propósito.
La diferencia con Maslow es que a su proceso de autorrealización lo considera constante y continuo.
Rogers sostiene que la crianza y sobre todo el papel de la madre es un factor básico para lograr una personalidad adulta.
La Psicoterapia de Rogers se centra en la persona, que él llama cliente y no paciente, porque no es pasivo sino activo y responsable en el proceso de mejorar su vida, debiendo decidir conscientemente y racionalmente qué está mal y qué debe hacer al respecto.
El terapeuta es como un confidente o consejero que escucha y alienta en un plano de igualdad, con una actitud comprensiva, entendiéndolo. A esta actitud que debe tener terapeuta la denomina “encuentro”.
LA AUTOESTIMA
Desde niños vamos construyendo nuestro propio concepto, autoimagen y sentido de nosotros mismos, con arreglo a los mensajes que recibimos de nuestros padres, hermanos, familiares, amigos y maestros. Tal y como estas personas nos consideran, así creeremos que somos desde pequeñitos. Se trata de la piedra angular que permitirá a los niños desarrollar con plenitud lo que llevan dentro.
La autoestima es el concepto que tenemos de nuestra valía personal y de nuestra capacidad. Es la suma de autoconfianza, sentimiento de la propia competencia y el respeto y consideración que nos tenemos a nosotros mismos.
Es claro que si no se satisface en el ser humano la necesidad de autovaloración, tampoco se satisfarán otras necesidades. Quien se siente a gusto consigo mismo suele sentirse bien en la vida, desarrollar todo su potencial y creatividad y afrontar responsablemente y con eficacia los retos que se planteen.
La fe en uno mismo y la autovaloración descansa en dos creencias íntimas firmes y claras:
- Soy una persona amada incondicionalmente y soy digno del amor que recibo.
- Soy competente, inteligente, válido y capaz. Soy alguien, que valgo, y puedo valerme por mí mismo y me encuentro integrado con mi entorno, dueño de mi mismo y de las circunstancias que estoy viviendo.
Hemos de poner empeño en el logro de tres objetivos:
a) El amor incondicional, lo cual significa que cada uno de nosotros necesitamos ser queridos en virtud de nosotros mismos, de nuestra propia existencia, con independencia de nuestras aptitudes mejores y peores e incluso de nuestros actos. No podemos condicionar el amor a nuestros hijos con calificaciones escolares, ni en el mejor o peor comportamiento.
b) El sentimiento de un amor incondicional proporciona consistencia afectiva y bondad, que tiende a transmitirse, a derramarse sobre los demás, sin necesidad de chantajes afectivos.
c) El sentimiento de la propia competencia es importante. La competencia, la propia valía, son los muros de contención de ese edificio que se vendría abajo sin el firme cimiento del amor incondicional. Elevar la autoestima de cualquier persona es el regalo más valioso que hacemos. En definitiva, desarrollar la autoestima propia y la de los demás es la forma más segura de crear felicidad.
Difícilmente llegaremos a sentirnos valiosos y competentes, si nos conducimos de forma inconsciente e irreflexiva. Vivir conscientemente es conocer y comprender todo lo que afecta a nuestros propósitos, valores, objetivos y metas y conocernos de forma coherente y práctica.
La autoestima no depende sino del modo en que usemos nuestra conciencia. Cada vez que nos culpamos y condenamos, estamos condenándonos al fracaso. Por paradójico que parezca, culparse es justificarse y renunciar a corregir los errores de inmediato.
DIEZ LEYES DE AUTOESTIMA
1) Guarda un registro de éxitos en la mesilla y cada noche, antes de dormir, escribe 5 éxitos, por insignificantes que sean, que has logrado en el día. Crea una CONCIENCIA DEL ÉXITO.
2) Deja que penetren en ti los elogios de los demás. Si alguien reconoce tu mérito en algo, no lo disminuyas como si no significara nada, no pienses "Qué tonteria", ni lo descartes pensando "¡Si me conociera de verdad.." Simplemente, inspira y dí "Gracias" Mereces elogios y reconocimiento.
3) ¡Disfruta de tu carrera! ¿Cuántos de tus 10 placeres favoritos experimentas en tu trabajo? El placer y el trabajo no son incompatibles. De hecho, la gente que tiene verdadero éxito disfruta tanto de su trabajo que es casi imposible apartarla de él. Pasas una buena parte de tu vida trabajando, y si el trabajo es una lucha, cada noche vuelves a casa llevando dolor y frustración a tu relación. ¡Ya has luchado bastante!
4) Se perezoso de vez en cuando. No tienes que hacerlo siempre todo. Quizás tengas el hábito de pensar que nunca haces bastante, y por consiguiente seas un adicto al trabajo. Estáte un rato sin hacer nada. Apréciate a ti mismo por lo que eres, y no sólo por lo que haces. Entra en tu existencia pura como en tu máximo valor, porque el amor es una cualidad de existencia, y no de acción.
5) Ama tu cuerpo, que al fín y al cabo es la parte más visible de ti. Ponte desnudo frente a un espejo de cuerpo entero, y reconócete a ti mismo todo el tiempo que puedas cada día o al menos varias veces por semana. Mírate a ti mismo y di en voz alta: "¡Me gusta mi cuerpo, y también les gusta a los demás!" Deja de mirar en los espejos sólo para ver lo que está mal en ti. Busca lo que está bien. Aquello en lo que te centras se expande
6) Si cometes un error, no te critiques a ti mismo. Simplemente aprende la lección y sigue adelante. Desaprobarte a ti mismo crea resentimiento y lucha. Perdonarte a ti mismo, aprender la lección y seguir es la forma de proceder.
7) Cómprate cosas que te gusten de verdad, y no lo que crees que te puedes permitir. Acostúmbrate a darte lo mejor. Cerciórate, por ejemplo, de que no te estás comprando ropa para contentar a tus padres o rebelarte contra ellos, sino para expresar tu magnificencia única.
8) Escríbete a ti mismo mensajes de amor, postales, cartas, y envíatelas como recordatorios de lo mucho que tienes para ti.
9) Trabaja con las siguientes afirmaciones:
• Soy muy agradable para mí
• Soy muy agradable para mí en presencia de los demás.
• Me amo incondicionalmente.
• Me perdono completamente
• Merezco lo mejor
• !Soy grande!
• Tengo todo lo que necesito para conseguir lo que quiero
• Soy un hombre o una mujer guapo,a, adorable. Merezco ser amado
• Durante las próximas semanas coge cada día una hoja de papel y escribe 20 veces una afirmación.
10) Como preparación final para crear a tu compañero-a ideal, debes estar solo. No encubras tu soledad con asuntos casuales, sin sentido, que al final te dejan más vacío. Libráte de tu adicción al sexo. Cuando aprendas a ser feliz contigo mismo, estás en el espacio perfecto para atraer a otra persona que puede ser feliz por si sola. Dos personas pueden ser felices solas, pueden ser doblemente felices juntas. Sus copas están llenas. Pasa por la experiencia del RENACIMIENTO, es el proceso más potente para entrar en tu propio poder y amor. Cuando te sientes completo y lleno en tu interior, estas preparado para atraer a tu pareja perfecta. No obstante corre ciertos riesgos, cuando conozcas a gente debes estar dispuesto a decir Si, cuando lo quieres realmente y No, cuando quieres decir no. Se también capaz de aceptar una respuesta negativa. Cuando nos han rechazado lo suficiente, dejamos de rechazarnos a nosotros mismos, y entonces es cuando los demás empiezan a aceptarnos. Si quieres igualdad en la relación, empieza desde el principio y toma conciencia de que ahora tomar la iniciativa es apropiado para ambos sexos.
La autoestima es el concepto que tenemos de nuestra valía personal y de nuestra capacidad. Es la suma de autoconfianza, sentimiento de la propia competencia y el respeto y consideración que nos tenemos a nosotros mismos.
Es claro que si no se satisface en el ser humano la necesidad de autovaloración, tampoco se satisfarán otras necesidades. Quien se siente a gusto consigo mismo suele sentirse bien en la vida, desarrollar todo su potencial y creatividad y afrontar responsablemente y con eficacia los retos que se planteen.
La fe en uno mismo y la autovaloración descansa en dos creencias íntimas firmes y claras:
- Soy una persona amada incondicionalmente y soy digno del amor que recibo.
- Soy competente, inteligente, válido y capaz. Soy alguien, que valgo, y puedo valerme por mí mismo y me encuentro integrado con mi entorno, dueño de mi mismo y de las circunstancias que estoy viviendo.
Hemos de poner empeño en el logro de tres objetivos:
a) El amor incondicional, lo cual significa que cada uno de nosotros necesitamos ser queridos en virtud de nosotros mismos, de nuestra propia existencia, con independencia de nuestras aptitudes mejores y peores e incluso de nuestros actos. No podemos condicionar el amor a nuestros hijos con calificaciones escolares, ni en el mejor o peor comportamiento.
b) El sentimiento de un amor incondicional proporciona consistencia afectiva y bondad, que tiende a transmitirse, a derramarse sobre los demás, sin necesidad de chantajes afectivos.
c) El sentimiento de la propia competencia es importante. La competencia, la propia valía, son los muros de contención de ese edificio que se vendría abajo sin el firme cimiento del amor incondicional. Elevar la autoestima de cualquier persona es el regalo más valioso que hacemos. En definitiva, desarrollar la autoestima propia y la de los demás es la forma más segura de crear felicidad.
Difícilmente llegaremos a sentirnos valiosos y competentes, si nos conducimos de forma inconsciente e irreflexiva. Vivir conscientemente es conocer y comprender todo lo que afecta a nuestros propósitos, valores, objetivos y metas y conocernos de forma coherente y práctica.
La autoestima no depende sino del modo en que usemos nuestra conciencia. Cada vez que nos culpamos y condenamos, estamos condenándonos al fracaso. Por paradójico que parezca, culparse es justificarse y renunciar a corregir los errores de inmediato.
DIEZ LEYES DE AUTOESTIMA
1) Guarda un registro de éxitos en la mesilla y cada noche, antes de dormir, escribe 5 éxitos, por insignificantes que sean, que has logrado en el día. Crea una CONCIENCIA DEL ÉXITO.
2) Deja que penetren en ti los elogios de los demás. Si alguien reconoce tu mérito en algo, no lo disminuyas como si no significara nada, no pienses "Qué tonteria", ni lo descartes pensando "¡Si me conociera de verdad.." Simplemente, inspira y dí "Gracias" Mereces elogios y reconocimiento.
3) ¡Disfruta de tu carrera! ¿Cuántos de tus 10 placeres favoritos experimentas en tu trabajo? El placer y el trabajo no son incompatibles. De hecho, la gente que tiene verdadero éxito disfruta tanto de su trabajo que es casi imposible apartarla de él. Pasas una buena parte de tu vida trabajando, y si el trabajo es una lucha, cada noche vuelves a casa llevando dolor y frustración a tu relación. ¡Ya has luchado bastante!
4) Se perezoso de vez en cuando. No tienes que hacerlo siempre todo. Quizás tengas el hábito de pensar que nunca haces bastante, y por consiguiente seas un adicto al trabajo. Estáte un rato sin hacer nada. Apréciate a ti mismo por lo que eres, y no sólo por lo que haces. Entra en tu existencia pura como en tu máximo valor, porque el amor es una cualidad de existencia, y no de acción.
5) Ama tu cuerpo, que al fín y al cabo es la parte más visible de ti. Ponte desnudo frente a un espejo de cuerpo entero, y reconócete a ti mismo todo el tiempo que puedas cada día o al menos varias veces por semana. Mírate a ti mismo y di en voz alta: "¡Me gusta mi cuerpo, y también les gusta a los demás!" Deja de mirar en los espejos sólo para ver lo que está mal en ti. Busca lo que está bien. Aquello en lo que te centras se expande
6) Si cometes un error, no te critiques a ti mismo. Simplemente aprende la lección y sigue adelante. Desaprobarte a ti mismo crea resentimiento y lucha. Perdonarte a ti mismo, aprender la lección y seguir es la forma de proceder.
7) Cómprate cosas que te gusten de verdad, y no lo que crees que te puedes permitir. Acostúmbrate a darte lo mejor. Cerciórate, por ejemplo, de que no te estás comprando ropa para contentar a tus padres o rebelarte contra ellos, sino para expresar tu magnificencia única.
8) Escríbete a ti mismo mensajes de amor, postales, cartas, y envíatelas como recordatorios de lo mucho que tienes para ti.
9) Trabaja con las siguientes afirmaciones:
• Soy muy agradable para mí
• Soy muy agradable para mí en presencia de los demás.
• Me amo incondicionalmente.
• Me perdono completamente
• Merezco lo mejor
• !Soy grande!
• Tengo todo lo que necesito para conseguir lo que quiero
• Soy un hombre o una mujer guapo,a, adorable. Merezco ser amado
• Durante las próximas semanas coge cada día una hoja de papel y escribe 20 veces una afirmación.
10) Como preparación final para crear a tu compañero-a ideal, debes estar solo. No encubras tu soledad con asuntos casuales, sin sentido, que al final te dejan más vacío. Libráte de tu adicción al sexo. Cuando aprendas a ser feliz contigo mismo, estás en el espacio perfecto para atraer a otra persona que puede ser feliz por si sola. Dos personas pueden ser felices solas, pueden ser doblemente felices juntas. Sus copas están llenas. Pasa por la experiencia del RENACIMIENTO, es el proceso más potente para entrar en tu propio poder y amor. Cuando te sientes completo y lleno en tu interior, estas preparado para atraer a tu pareja perfecta. No obstante corre ciertos riesgos, cuando conozcas a gente debes estar dispuesto a decir Si, cuando lo quieres realmente y No, cuando quieres decir no. Se también capaz de aceptar una respuesta negativa. Cuando nos han rechazado lo suficiente, dejamos de rechazarnos a nosotros mismos, y entonces es cuando los demás empiezan a aceptarnos. Si quieres igualdad en la relación, empieza desde el principio y toma conciencia de que ahora tomar la iniciativa es apropiado para ambos sexos.
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